Marchablanca

Los chicos de la Kayú Chénèn superaron sus objetivos

18/08/2010
E
l evento invernal más convocante desde lo competitivo y social para los fueguinos, la Marchablanca, contó en esta 24º Edición entre sus inscriptos a los representantes de la escuela especial Kayú Chénèn. Con marcado entusiasmo sus profesores acompañaron al grupo de 17 alumnos que ocuparon su lugar en línea de largada. En la previa los chicos mostraban orgullosos sus pecheras que los identificaba dentro del fondistas que esperaban por el tradicional campanazo de largada. No representa un hecho menor la posibilidad de integrar a los alumnos de la escuela especial a un evento social– deportivo de toda la comunidad. Con mucho esfuerzo desde lo institucional se realizó un trabajo muy detallado en las semanas previas a la Marcha que incluyó el acondicionamiento de dos sillas de ruedas con esquíes y además la puesta en forma de los chicos con prácticas en la pista Jerman y el Centro Invernal Las Cotorras.
Los profesores Julio Berio y Mario Franco fueron los encargados de llevar las sillas de ruedas, adaptadas por Andrés Borrego, que permitieron a los alumnos de la escuela especial, Juan Pablo y Sebastián, vivir una experiencia única para ellos y también para toda la comunidad educativa de la escuela. La idea previa desde la institución apuntaba a la realización del recorrido de 2,5 km, pero sobre la marcha del trazado, el entusiasmo y las ganas de compartir una experiencia tan enriquecedora, impulsaron al grupo de la Kayú al desafío de los 7,5 km. Una tarea titánica que coronaron todos juntos al arribar a la meta. Al momento de cruzar la línea de llegada, la emoción invadió a todos los presentes quienes con un cerrado aplauso reconocieron el esfuerzo y la actitud. Sin dudas quedó claro entre los fondistas, que la presencia de la escuela especial le aportó a esta edición de la Marchablanca un mensaje: frente a la adversidad se puede salir adelante. Con color y alegría, la escuela especial Kayú Chénèn dio el presente. Bienvenidos.
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