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ucha Contra el Cáncer (LALCEC) Ushuaia se encuentra por estos días con serios inconvenientes para cubrir con la demanda normal de la población debido al prolongado cierre del Servicio de Anatomía Patológica (SAP) del Hospital Regional Ushuaia, que lleva casi setenta días sin actividad.
Ante esta situación, la institución –constituida como Asociación Civil sin fines de Lucro para promover la detección temprana de patologías oncológicas en apoyo a la salud pública y privada– se ha convertido en un pilar del sistema sanitario fueguino, ya que ha tenido que absorber gran parte de los requerimientos que se producen por los pacientes de la capital fueguina que demandan estudios de biopsias y citologías; y hasta el punto de verse casi colapsados.
Es que en este tiempo, se duplicaron el número de estudios de anatomía patológica y se incrementó en un 70% los pedidos PAPS, un hecho que resulta complejo poder afrontar, ya que el establecimiento cuenta con un plantel de profesionales reducido, una médica patóloga y un técnico laboratorio, que sirve de auxiliar en las tareas científicas.
Por este motivo, en estas condiciones de trabajo, se genera importantes demoras en la entrega de resultados de análisis patológicos a los pacientes situación que, innegablemente, se traducen en malestar en los enfermos, ya que los mantiene en una incertidumbre hasta el resultado. A su vez, esta situación representa un serio riesgo, puesto que no es lo mismo confirmar un diagnóstico oncológico en días, a que en tres meses como sucede por estos días, ya que se sabe que los estos cuadros evolucionan en poco tiempo.
El director médico de LALCEC Ushuaia, Oscar Osores, dialogó con EDFM y reconoció la problemática que afecta a la institución: “Ante este cierre imprevisto de Anatomía Patológica del Hospital nos encontramos con una exuberante demanda, que LALCEC no tiene la capacidad de responder” al explicar que “tenemos algunas limitantes para cumplir con esta excesiva cantidad de análisis, más allá de nuestra buena voluntad”.
Sobre este tema el ginecólogo contó que “estamos duplicando las biopsias que hacemos, pero tratamos de consensuar con la gente del Hospital para que algunos estudios los envíe a donde considere más adecuado, para dar la mejor cobertura posible a esta situación”. Precisó que “hasta mayo hacíamos por mes más o menos 120 biopsias y unos 350 paps” mientras que “ahora se realizan 250 biopsias y 500 paps mensuales” . En tanto, en ese mismo escenario el entrevistado marcó que no se puede desconocer que “los insumos se agotan mucho más rápido, ya que no estabamos preparados para contener semejante demanda”.
En ese sentido Osores insistió que “atendemos lo que podemos, o los casos que tengan alguna situación de prioridad bien detallada por el médico tratante, porque es claro que recibir una biopsia hoy, y pensar que el diagnóstico estará en tres meses, parece poco lógico”. Por último, el médico apuntó que “nosotros estamos dispuestos a seguir colaborando, incluso ofreciéndoles las instalaciones para que puedan ser utilizadas por los profesionales del Hospital, para subsanar este problema edilicio que existe” aunque aclaró que “ésta es una decisión que tienen que tomar de las autoridades sanitarias en la que nosotros no podemos incumbirnos”.
Sin solución
Cabe recordar que el 17 de mayo, el Ministerio de Salud anunció el cierre provisorio de este sector del nosocomio capitalino, con vistas a iniciar una serie de reformas que permitan subsanar algunos inconvenientes edilicios y de bioseguridad, para cumplir con observaciones de la cartera de trabajo.
Sin embargo, hoy se cumplen sesenta y ocho días sin actividad y trabajadores del sector confirman que en el área “no hubo mayores movimientos, solo se colgaron 9 carteles sobre bioseguridad”. No obstante, se sabe que gran parte de las muestras son regularmente enviadas para ser analizada en Centros privados de salud de Buenos Aires, lo que implica también costo económico que deberá ser cubierto por el Ministerio de Salud. Queda en evidencia además que esto no sería la mejor decisión si se quiere mantener la calidad y seguridad de los diagnósticos y trabajar bajo un tiempo de respuesta razonable.