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na payasa, Danielo Fiorentino, divirtió, vestida con un pescador, camiseta lila, chaleco, gorro, botas colaradas, un baúl y con muchas historias arrancó las sonrisas y aplausos de los niños, niñas y adultos. Mientras tanto, las historias se complementaban con los dibujos que iba realizando Marcela Rapallo con un marcador óptico y se proyectaban en pantalla gigante, que se veía en el fondo del escenario y también acompañaba la música y efectos sonoros a cada cuento.
Los chicos sentados en el piso disfrutaron el sábado pasado, en el gimnasio de la escuela 13 cada una de las historias, entre ellas la del sapo, el fantasma, la doncella, las vocales y los números, entre otros “Cuentos Animados”, por las nuevas tecnologías.
Los niños y niñas estaban acompañados con sus padres y ellos también disfrutaron junto con sus hijos con la obra infantil y los efectos especiales, que enriquecieron el lenguaje y relato.
Los dibujos proyectados atraían y hacían volar la imaginación, las risas y los gritos de los chicos por ayudar o avisar a la payasa de las ilustraciones que iban apareciendo permitió interactuar entre la representación y el público infantil.
La Compañía Churumbel, que integran Fiorentino y Rapallo, es de Capital Federal y hace cinco años que vienen trabajando con distintos espectáculos. Tras la función del sábado la clown estuvo emocionada por la respuesta del público fueguino.
Ayer se presentó otra función en la 640 Viviendas, donde los chicos también disfrutaron del espectáculo. Las funciones organizadas por la Secretaría de Cultura de la Provincia fueron gratuitas y luego al final los chicos y grandes compartieron un delicioso chocolate.