
Con un predio de 20 hectáreas, una planta de 20 mil metros cuadrados y una reciente autorización de la Secretaría de Industria de la Nación, la empresa Tecnomyl SA tiene previsto dar inicio “en breve” a la fabricación de unos 40 productos, entre herbicidas y plaguicidas, que se incorporarán al mercado nacional.
Según confió su gerente, Enrique Shoua, algunos serán de carácter específico para atacar hierbas y malezas que crecen entre los cultivos, y otros multipropósito y de amplio espectro, que son requeridos por el sector agrícola. Entre ellos el glifisato, utilizado para mejorar el cultivo de las oleaginosas, como la soja y el maní.
Con una inversión primaria de 15 millones de dólares, Tecnomyl SA fue fundada por dos ingenieros químicos (uno argentino y otro brasilero), quienes ya iniciaron su primera experiencia con una planta montada hace algunos años en la república del Paraguay.
El 20 de junio pasado y después de casi 4 años de tramitaciones y espera, la Secretaría de Industria de la Nación autorizó el proceso productivo elevado por la empresa en 2007. Aparentemente la oposición presentada por la empresa Atanor había frenado durante estos años la puesta en marcha del proyecto en Tierra del Fuego.
Al respecto, miembros de la Comisión del Área Aduanera Especial, habían deslizado la posibilidad que la autorización nacional hubiera surgido como consecuencia de un acuerdo entre Atanor y Tecnomyl. Relación que fue negada por Shoua, al descartar cualquier tipo de asociación e informar que la producción total anual de la empresa en nuestra provincia, “no superará el 3 por ciento” de lo que fabrica y vende la primera.
En etapa final de construcción de la planta, Tecnomyl ya incorporó los primeros 20 operarios y se prepara para dar comienzo a la producción. “Ya hay materia prima suficiente como para que la empresa se ponga en marcha en breve”, declaró el Gerente de la Firma el viernes por la tarde en diálogo con EDFM.