12/04/2010 | CULTURA
UN VIGÍA EN LA CIUDAD
Recuperan el “Sunflower”, centinela del cambio climático
El artista argentino Joaquín Fargas inició el proceso de reparación de Sunflower, una escultura robótica emplazada en el terreno del acceso al CADIC, que tendrá la misión de monitorear el clima y sus cambios. La flor metálica de gran envergadura combina el arte, la ciencia y tecnología, y ya es considerada un ícono del cambio climático. Es el primer prototipo de una serie de flores que serán instalas en otros países, para poner en discusión la problemática del cambio climático global.
El "Sunflower", el centinela del cambio climático, reflorecerá en Ushuaia para convertirse en un vigía del clima y consolidarse como un nuevo emblema en la ciudad. Para ello, el artista argentino autor de la obra, Joaquín Fargas, comenzó este fin de semana a reparar la escultura monumental ubicada a pocos metros del acceso al CADIC, que fue gestada e inaugurada en el marco de la Bienal del Fin del Mundo de 2007. En aquel entonces el proyecto alcanzó gran repercusión, ya que la noticia se replicó a través de 200 artículos en medios internacionales. No obstante, en los últimos años, la obra había permanecido desactivada, puesto que había sufrido las consecuencias del vandalismo.
Así la capital fueguina es pionera en poner en marcha a "Sunflower" –en inglés girasol– una flor metálica de gran envergadura que, casi como testigo ocular, permitirá monitorear las condiciones ambientales y los cambios climáticos que afectan a la zona. El modelo combina el arte con la tecnología dejando un claro mensaje ambiental y será también reproducido en otras ciudades del mundo, para quedar interconectados, con el único fin de generar conciencia en la sociedad para que se involucre en la problemática ambiental.
En diálogo con el diario, Joaquín Fargas marcó que "la idea es volver a poner en marcha esta flor, que renacerá como un icono del cambio climático, que nos esta advirtiendo que algo debemos hacer y que ya no puede pasar desapercibido para nosotros" y enfatizó: "todos somos parte del problema y todos somos parte de la solución también".
En este caso el proyecto fue recuperado a través de las gestiones del titular de la Secretaria de Ciencia y Tecnología de Tierra del Fuego, Claudio Roig, y el presidente de la Fundación Väinö Auer, Alejandro Patiño, quien impulsará la creación de un Parque o "Paseo artístico Antártico" en el mismo predio donde esta emplazada el Sunflower.
Sunflower en detalles
El girasol solar de aproximadamente seis metros de alto tiene sus pétalos construidos mediante paneles solares, por lo cual el capullo se abre al amanecer. Asimismo, durante el día el robot sigue el movimiento del sol y se cierra en la noche; ya que cuenta con dos microprocesadores que permiten orientarse hacia donde están los rayos solares.
Monitorea las condiciones ambientales de su entorno: la polución del aire, la radiación UV, y distintos tipos de temperaturas. Además, a través un telescopio y varias cámaras webs, captura imágenes del paisaje circundante, del sol y de la escultura misma en su movimiento de inclinación diario. Gracias al sistema de trasmisiones instalado, se podrá acceder a la información vía Internet y conocer en tiempo real las diferentes mediciones. En tanto, por ahora las imágenes se estarían subiendo a un sitio provisorio, del Ministerio de Educación de la Provincia.
Al respecto, el artista tecnológico remarcó que "el objetivo no es competir con datos científicos que se relevan en el CADIC, con predicción a nivel de la NASA, como en el caso de las mediciones del ozono" sino que "la idea es mostrar los datos que visualiza la flor, siempre desde un punto de vista artístico, sin dejar esa relación que tiene el arte con la ciencia y la tecnología", expresó Fargas.
En proyecto
El Sunflower es una obra pionera en este proyecto que abarcará una "serie de flores" que serán instalas en otros países. La segunda se apostaría en México y también existen proyectos similares en Estados Unidos, Nueva Zelanda y Sudáfrica. Esto permitiría lograr una conexión con los dos polos de manera continental y la futura conformación de un corredor cultural y artístico. Sin embargo, el creador de este trascendente emprendimiento dijo que "la idea es generar un proyecto local en cada lugar donde se involucren los artistas y los científicos, de acuerdo a la necesidad y el interés de cada región, para finalmente constituir una red de intercambio de información", concluyó.