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ientras la prensa nacional da cuenta esta semana que en cinco provincias argentinas se ha detectado un brote de triquinosis, EDFM fue informado que el matarife Arturo Pastoriza poseería unos 40 cerdos dentro del predio que posee sobre la avenida Perito Moreno al 3000.
La fuente indicó que los cerdos se encuentran dentro de un galpón de techos verdes y que tras una denuncia anónima, inspectores municipales verificaron este martes la existencia de estos animales, los cuales, a fines de 2008, el viejo poblador se había comprometido a retirar del ejido municipal.
A fines de 2008 y tras un relevamiento efectuado por la dirección de bromatología municipal, se había comprobado que el matarife poseía un criadero de cerdos y parideras con chanchas madres a pocos metros del arroyo grande, las cuales ya en esa fecha se había comprometido trasladar, después que se le labrara una serie de multas por violación a las normas.
La aparente falta de seguimiento por parte de esa área a cargo de la médico veterinaria Marta Lesnaberes, y la poca responsabilidad pública puesta de manifiesto por Pastoriza, potencian la peligrosidad que Ushuaia también sea víctima de un brote de triquinosis, tal como ocurre en las provincias de Mendoza, Entre Ríos, Córdoba, Buenos Aires y La Pampa, donde el Ministerio de Salud de la Nación puso en marcha un plan de prevención de esta enfermedad viral.
A comienzo de 2010, Mendoza había dado cuenta de la existente de 219 casos de triquinosis, hecho que se potenció durante los últimos meses en un promedio muy superior al anual, lo que llevó a Nación a hablar de la existencia de “una epidemia”.
La triquinosis, que se produce por el consumo de alimentos contaminados por el parásito, sobre todo embutidos de cerdo, provoca malestar abdominal, diarrea, fiebre y dolores musculares. Y tiene como factor común, que el virus habita en lugares con bajo nivel de higiene y sobre todo donde los criaderos son clandestinos.
Según pudo saber el medio, Pastoriza se habría comprometido una vez más, a llevar adelante un plan de faenamiento los cerdos y dar por concluida la actividad de crianza. Compromiso de dudosa factibilidad, toda vez que el mencionado no ha tenido reparos en generar una contaminación costera de alto nivel al arrojar basura y escombros a la costa del canal Beagle, para ganar terreno al mar con aparente fines especulativos comerciales, donde se encuentran depositados unos 500 contenedores de la firma Hamburg Sud.