Cambios en la Casa de Chicos y Chicas

Temen se abandone el trabajo de contención en jóvenes

06/09/2010
L
a encargada de la Casa de Chicas y Chicos en Ushuaia, Andrea Reinozo, envió una carta a la gobernadora Fabiana Ríos comunicando su malestar por los cambios anunciados desde la Subsecretaría de Políticas de Infancia en cuanto a la metodología de trabajo con los adolescentes y la reubicación de los especialistas del área.
Antes de la gestión del ARI, en el edificio del Intevu 14 funcionaba Minoridad y Familia, donde se brindaba asistencia social y se alojaba a un grupo chicos con distintas problemáticas. Pero en 2008 se modificó la modalidad operativa y se comenzó a trabajar en la contención y el acompañamiento a través de actividades culturales y deportivas. Ahora, la coordinadora del área teme que se desarme el proyecto debido a los traslados de empleados y a las contrataciones que no fueron renovadas.
Según Reinozo, no existe en la provincia ni en el país otro lugar donde se atienda a los jóvenes en situación de riesgo mediante políticas acorde a la ley de Protección Integral de niños y adolescentes, tal como sucede en la Casa de Chicos y Chicas. La músicoterapeuta resaltó que el equipo de la dependencia fue capacitado en el cumplimiento de la ley nacional Nº 26061.
En los últimos meses, los contratos de los talleristas de carpintería y de canto no fueron renovados y el psicólogo Ignacio García fue comunicado de que se lo reubicará en otro sector. Esto desarticuló las tareas que se llevaban adelante con los muchachos y el grupo entiende que las autoridades pretender dar de baja el programa y pasar a cubrir solo el aspecto asistencial.
En el texto enviado a la gobernadora, Andrea Reinozo, quien desarrolla funciones como planta política, menciona que “acerca de los números vinculados a “Casa de Chicos y Chicas”, cabe destacar que en estos dos años y medio hemos acompañado a más de 250 adolescentes de la ciudad. De esta manera, cumplimos 2 años y medio de escucha, contención y acompañamiento a los adolescentes; como así también, a otras instituciones, organizaciones y actores sociales con un propósito socio–comunitario”.
“Defendemos nuestro trabajo porque hemos estado hasta un año sin cobrar nuestros contratos –agrega la funcionaria en otro párrafo–. Aún continuamos poniendo nuestro tiempo personal en función de este proyecto, incluso nuestro dinero para sostenerlo. Defendemos nuestro derecho a ser escuchados cuando otras voces hablan en lugar nuestro y no cuentan lo que realmente pasa”.
Reinozo y el personal “desplazado” sostienen que, si bien desde la Subsecretaría de Políticas de Infancia garantizan que la dependencia seguirá funcionando, las modificaciones de empleados y de actividades dejarán sin contención a muchos chicos que entablaron lazos con el equipo del proyecto inicial; y cabe subrayar que los jóvenes ya empezaron a movilizarse y se reunieron, por ejemplo, con el concejal José Luis Verdile para solicitar una mediación en el conflicto político.
En otro párrafo de la nota remitida a Fabiana Ríos, la coordinadora advierte que “la población con la que trabajamos en “Casa de Chicos” son los adolescentes y preadolescentes de la ciudad de Ushuaia, siendo que la mayoría de los/as que participan están atravesando situaciones particularmente problemáticas, considerada de riesgo social o vulnerabilidad, (desescolarización, situación de calle, maltrato, abandono, situación vinculada al alcoholismo, al consumo de drogas; adolescentes en conflicto con la ley penal, contravenciones; adolescentes con ideaciones suicidas, alucinaciones, inclusive en el caso del asesinato del Sr. Santa Cruz, su hijo ya concurría a estos espacios; y en más casos hemos intervenido que con gusto quisiéramos presentar ante Ud. )”.
Sobre el alejamiento del psicólogo Ignacio García, la encargada de la Casa expresa que “tampoco hablamos de cualquier psicólogo sino de uno que entre sus funciones ha manifestado un conocimiento y compromiso con la historia de cada adolescente en particular y con el proyecto, consolidándose y poniéndose en juego en la cotidianidad. Por lo cual la importancia de estos vínculos es vital y a su vez motor del trabajo”. Y agrega que “cabe aclarar que el ingreso del Psicólogo Ignacio García a este proyecto ha sido en relación a su perfil de trabajo y antecedentes laborales entre los cuales se destacan trabajos en rehabilitación de adicciones, grupales, investigaciones, y fundamentalmente el trabajo con la población de chicos y chicas en situación de calle”.
“El presente y el futuro de este acompañamiento a los y las adolescentes se ven amenazados tras los cambios que han decidido hacer dentro del ministerio de desarrollo Social sobre el Equipo de Trabajo de “Casa de Chicos y Chicas”, añade Reinozo.

Etiquetas