El siniestro estuvo “descontrolado” durante la noche del lunes y madrugada de ayer, hasta que recién a primeras horas de la mañana quedó circunscripto aunque no apagado por completo.
Según fue informando durante el día el subjefe del Cuartel de Bomberos riograndense, Walter Low, el último factor de preocupación fue una pérdida de gas en un caño troncal, que sin embargo no suponía un peligro inminente.
“El gas venteaba y originaba una gran llamarada, aunque preferimos eso y no que se acumulara en grandes cantidades con riesgo de explosión. Una máquina tuvo que excavar en la zona y solucionar la pérdida”, detalló Low sobre ese episodio.
El fuego que había comenzado cerca de las 21 del lunes, recién pudo ser controlado a las 8 de ayer, luego de que cesaran las ráfagas de viento y amaneciera con escarcha sobre el suelo.
Low aseguró que después de 12 horas de trabajo en la zona recién pudieron acceder “de manera extraoficial” a información sobre el contenido de los “500 ó 600” tambores que estaban almacenados dentro de la empresa Petropol, una de las afectadas por el fuego.
Los recipientes repletos de “aceite y petróleo” estallaron durante toda la madrugada generando “explosiones a repetición” y favoreciendo la expansión del siniestro, mencionó el bombero.
“No sabíamos qué sustancias eran hasta hoy (por ayer) en que nos explicaron que se trata de un acopio de material combustible, que se recoge en empresas electrónicas y petroleras, y que luego se quemaba en un horno pirolítico ubicado en el lugar”, señaló Low.
También dijo que para combatir ese tipo de incendio tuvieron que pedir ayuda a las autoridades del Aeropuerto de Río Grande, quienes cedieron 16 bidones de espuma que fueron dosificados y arrojados al fuego.
Si bien las autoridades aún no tienen determinado el sitio donde se originaron las primeras llamas, se menciona como más probable el interior de la empresa transportista Gra–ca o el depósito de la firma Carrier, dedicada a la fabricación de equipos de aire acondicionado.
El fuego se extendió luego al galpón de la empresa Petropol, donde los tambores con combustible diseminaron el incendio a través de la calle hasta que alcanzó una cartonera, la constructora Bestand y otro depósito de la fábrica Río Chico, que fabrica material plástico.
Según relató Low, el trabajo “inmediato” de 50 bomberos y 5 unidades del cuartel permitió evacuar tres viviendas ubicadas en las inmediaciones y evitó que el fuego llegara a otros edificios.
Por su parte funcionarios gubernamentales confirmaron que pese a los cuantiosos daños materiales registrados, ninguna de las estructuras quemadas corresponde a fábricas con personal trabajando en líneas de producción, lo que “minimiza la pérdida de puestos de trabajo”.
No obstante, un contratista de la empresa Bestand, Guillermo Gatica, declaró a Radio Fueguina que en el galpón tenía montado “un taller completo” y que con el incendio “se fueron años de sacrificio”.
El único herido que produjo el siniestro fue un bombero que sufrió una descarga eléctrica al caerse un cable de alta tensión, aunque fue trasladado al Hospital de Río Grande y “evoluciona favorablemente” dijeron las autoridades sanitarias.
| Riesgo tóxico El secretario de Desarrollo Sustentable de la Provincia, Ariel Martínez, se mostró preocupado por el nivel de toxicidad de las sustancias que ardieron durante el incendio. El funcionario mencionó entre ellas “aceites de autos, hidrocarburos y solventes usados en la industria electrónica”, e indicó que deberá evaluarse “cuáles pueden tener un impacto en el ambiente”. Martínez dejó “para más adelante” un “necesario replanteo” sobre la forma en que los empresarios declaran las sustancias que almacenan en las industrias o depósitos, “sin que los bomberos sepan con qué se van encontrar en caso de incendio”. Tanto la gobernadora Fabiana Ríos como el intendente de Río Grande, Gustavo Melella, recorrieron ayer la zona para evaluar los daños y establecer los pasos prioritarios en la reconstrucción del sector. La mandataria brindó horas más tarde una conferencia de prensa en la que llamó a todos los sectores a “reordenar en forma definitiva el parque industrial”. |



El fuego, cuyo origen exacto todavía se desconoce, estuvo “descontrolado” durante la noche del lunes y madrugada de ayer. Recién fue circunscripto a la mañana y por la tarde todavía quedaban focos secundarios. La clave fueron “500 ó 600” tambores de aceite y combustible almacenados en el galpón de la firma Petropol. También fueron afectados otros cuatro depósitos. Un bombero resultó herido pero está fuera de peligro. El siniestro reavivó la polémica sobre la seguridad de las industrias.
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