Opinión

60 años sin Evita

29/07/2012
P
or José Luis Fernández *

En la mañana del 26 de julio de 1952, la “Abanderada de los humildes” se encuentra en su cama y su estado es grave. El general Juan Domingo Perón está preparado para el peor de los escenarios. A ella se le pasa por su mente todo lo que ha vivido…
Había nacido el 7 de mayo de 1919 en un pueblo de la provincia de Buenos Aires, Los Toldos, hija ilegítima de doña Juana Ibarguren y del estanciero Juan Duarte.
Se traslada a Buenos Aires en 1935 decidida a ser actriz. Trabaja en pequeños papeles de cine y de radioteatro, hasta que se produce el encuentro con Juan Domingo Perón, cuando “el coronel de los trabajadores” participa junto a un grupo de artistas de la colecta para ayudar a las víctimas del terremoto de San Juan. El coronel queda perdidamente enamorado de ella y decide establecer una relación con la joven actriz, sin importarle las críticas de sus camaradas de armas.
Eva Duarte juega un papel crucial en la movilización del 17 de octubre de 1945 cuando los trabajadores se congregan en la Plaza de Mayo para pedir la liberación de Perón. En noviembre de ese año contraen matrimonio y ella comienza a aparecer en los actos oficiales para el escándalo de la oligarquía tradicional que la convertirá en blanco de sus odios.
Su primera gran actuación pública es en 1947 cuando viaja a Europa con una comitiva para representar a Perón. El Jefe del Estado español, Francisco Franco, la invita oficialmente porque tiene mucho que agradecerle al gobierno argentino ya que los envíos de trigo le permitieron aumentar la ración diaria de pan que comían los españoles. La joven primera dama, agasajada y aplaudida, se desempeña al margen del protocolo, con desparpajo, vitalidad, gracia, gestos dulces para los humildes y desplantes para los poderosos. La gira continuó con resultados dispares. Evita se desilusiono porque en el Vaticano la recibieron fríamente, pese a la tarea social que venía realizando; el Partido Comunista romano la agredió. Y cuando visito Suiza la oposición rumoreo que había colocado dinero en una cuenta secreta. (1)
A partir de 1949, la Fundación Eva Perón canaliza todo tipo de asistencia social que abarca desde la salud pública y la atención de menores y ancianos, hasta la recreación infantil y la promoción de deporte pasando por el regalo de bicicletas, pelotas de futbol y los célebres pan dulce y sidra de fin de año.
Eva Perón es la impulsora de la campaña por los derechos políticos de la mujer, lo que completa su imagen de fuerza innovadora dentro del poder político. En 1947 el Congreso Nacional aprueba la ley 13.018 que les permite a las mujeres participar en proceso electoral como votante y candidata.
El general Perón decide presentarse nuevamente como candidato a la primera magistratura (habilitado por la Constitución de 1949 que contempla la reelección) y surge la cuestión del compañero o compañera de fórmula. Tanto los dirigentes de la CGT, como la rama femenina del peronismo impulsaron la candidatura de Evita, pero encontraron resistencia en el resto del movimiento y en las Fuerzas Armadas. En apoyo de la propuesta se convocó en cabildo abierto el 22 de agosto de 1951 y se declaró una huelga general a fin de facilitar la convocatoria. Esa tarde la compañera Evita dialogó con las delegaciones de trabajadores que reclamaban su incorporación a la fórmula. Muy emocionada, postergó su decisión y finalmente nueve días después comunico por radio su renuncia como candidata a vicepresidente. No había obtenido el indispensable aval de Perón. (2)
Evita estaba enferma, a principio de 1950, se le había detectado un cáncer del cuello uterino. El avance de esta enfermedad la volvía cada vez más débil y la obligaba a guardar reposo.
El 11 de noviembre de 1951, Juan Domingo Perón obtiene la reelección. En los comicios nacionales votó el 90 por ciento del padrón femenino. Los votos femeninos favorecieron al peronismo por encima del sufragio masculino y le permitieron ganar en la capital, el distrito más opositor. Evita emite por primera y única vez el sufragio en la cama del hospital ya que encontraba en reposo tras ser operada por el oncólogo estadounidense, George Pack.
El 4 de junio de 1952, Perón tomo posesión del cargo de Presidente de la Nación por segunda vez, lo acompaña Evita, pese a su delicado estado de salud decide estar presente en la ceremonia. Será la última aparición pública de ella.
A las 20.25 del 26 de julio de 1952 pasaba a la inmortalidad la “Jefa espiritual de la Nación”, rodeada por su esposo, sus hermanos y su médico, Ricardo Finocchietto.

* José Luis Fernández es Profesor de Historia, posee un postítulo de “Historia Política de América Latina” y un posgrado sobre “La investigación en Historia Reciente: desafíos conceptuales y disciplinares para su abordaje (perspectivas historiográficas, sociopolítica y cultural)”. CAICYT.CONICET. Obtuvo también, una Mención Nacional de la Secretaria de Cultura de la Nación y del Instituto Nacional Sanmartiniano.


1 Quesada, Sáenz María. “La Argentina. Historia del país y de su gente”. Bs. As., Ed. Sudamericana, 2012. Pp 553–554.
2 Luna, Félix. “Grandes Protagonista de la Historia Argentina. Juan Domingo Perón”. Bs. As., Ed. Planeta, 1999. P. 89.

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