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utoridades del Ministerio de Salud convocaron el martes a diferentes actores relacionados con el Servicio de Anatomía Patológica del Hospital Regional Ushuaia, con el objetivo de supervisar la marcha de las acciones que se vienen implementando tras el cierre de ese servicio del nosocomio, que lleva más de 90 sin actividad, debido a una serie de objeciones realizadas por el Ministerio de Trabajo en materia de seguridad e higiene.
Del encuentro participaron la Secretaria de Salud Comunitaria, Nora Guastini; la Subsecretaria de Salud Zona Sur, Adriana Basombrío; el Director General del HRU, Jorge Olivo; el Director Médico del HRU, Eric Manrique; jefes de Departamento y la jefa del servicio de Oncología. “Convocamos a la Dirección del hospital, los jefes de departamento y a los médicos del servicio, quienes no concurrieron por encontrarse ausentes por enfermedad”, comentó la Secretaria de Salud Comunitaria, Nora Guastini.
La funcionaria contó que “la idea fue supervisar, con los jefes de las áreas que más producen o requieren de este tipo de prácticas, la marcha de las acciones que se vienen implementando desde el hospital para dar respuesta a la población y garantizar el acceso a los resultados en tiempo y forma”.
“El objetivo principal del Ministerio de Salud es velar por la salud de los ciudadanos de Tierra del Fuego, por lo tanto nos hemos asegurado que el envío de las muestras tenga un circuito claro, ágil y con disponibilidad oportuna de los resultados”, expresó Guastini.
La funcionaria dijo que “por otra parte, y para asegurar las condiciones laborales del área de anatomía patológica se está trabajando mancomunadamente con el Ministerio de Obras Públicas para solucionar las cuestiones de infraestructura a la brevedad, de modo de poder tener un servicio de muy buena calidad funcionando normalmente en poco tiempo”.
Por su parte, el Director General del Hospital de Ushuaia, Jorge Olivo, agregó que “esta es una de las tantas reuniones que se vienen manteniendo vinculadas al tema y en esta oportunidad también se convocó a todos los que participan activamente del circuito de generación de muestras y de análisis de las mismas”. “Lo más importante es tratar de trasmitir tranquilidad a la población”, expresó el Director, y aseguró que “se hacen todos los esfuerzos de aplicar todos los medios disponibles”.
El doctor Olivo recordó que “en la actualidad las muestras se derivan a la Fundación Favaloro y en casos puntuales tratamos de resolverlo a nivel local”.
Cronología de los hechos, versión oficial
En el mes de febrero el Ministerio de Trabajo llevó a cabo una inspección, en virtud de una presentación efectuada anteriormente por el Dr. Alejandro Messmer en la que requería la determinación de insalubridad del servicio de Anatomía Patológica. A partir de esa evaluación se identificaron algunas cuestiones vinculadas a higiene y seguridad, que debían modificarse para su adaptación a la normativa actual en el tema.
Estos señalamientos tenían que ver con: provisión, disponibilidad y uso de elementos de protección personal, modificaciones en la infraestructura y desarrollo de conductas y hábitos laborales seguros. El Ministerio de Salud convocó a un profesional especializado en higiene y seguridad para realizar las evaluaciones y adaptaciones correspondientes.
Desmentida
Una gacetilla de prensa del Ministerio de Salud indicó ayer que “se trabajó en la mejora de las condiciones de seguridad vinculadas a protección personal, conductas y hábitos laborales” y “en cuanto a la infraestructura, la adaptación a los requerimientos de la normativa vigente, requería necesariamente refacciones y la ampliación del servicio, que en el contexto del limitado espacio físico requirió un cuidadoso trabajo del equipo técnico de obras públicas”.
No obstante, esta versión fue desmentida de plano por los propios trabajadores del sector, que anoche negaron que se hayan hecho reformas estructurales, “ni movimientos mayores” en el área de Anatomía Patológica. Incluso aseveraron a EDFM que “solo se le llevaron los químicos peligrosos”.
El proyecto
Con respecto a la obra de refacción y ampliación del servicio, se anunció que “el proyecto ya está terminado y cuenta con la aprobación de la Dirección de Fiscalización Sanitaria”. En ese sentido, se explicó que “se trata de un plan de construcción que tiene cuatro etapas y que incluye –para alcanzar finalmente el objetivo de ampliar y mejorar las condiciones edilicias– la construcción de un depósito y un nuevo office de enfermería”. El costo sería afrontado por los Ministerios de Salud y de Obras Públicas y el plazo estimado de finalización es de 7 meses a partir de su inicio.
Envío de muestras
El relato oficial argumenta además que “mientras se efectuaba el proyecto y en virtud de la imposibilidad de efectuar en forma inmediata las reformas, la Dirección del Hospital decidió suspender las actividades del sector y desarrollar un plan de contingencia, derivando las muestras a diferentes servicios fuera o dentro de la provincia según el caso”.
Si bien se indicó que “inicialmente se derivaron solamente aquellos estudios de pacientes sin cobertura social, desde hace más de 10 días se están enviando a otros centros la totalidad de las muestras tomadas en el HRU o los CAPS”. Para la elección del lugar de destino, sostienen “se utilizan criterios que evalúan la urgencia y oportunidad de contar con el resultado. La mayor parte de los estudios se envían a la Fundación Favaloro, en la Ciudad de Buenos Aires”.
Por otro lado, y mientras se concretan las obras, la Dirección del hospital dispuso la reapertura del mismo para efectuar prácticas de baja complejidad pero alto impacto sanitario, como es el estudio del Papanicolau, con el que se detecta precozmente el cáncer de cuello uterino. Si bien desde hace varios días se cuenta con la autorización por parte del Ministerio de Trabajo para comenzar con esta actividad y se proveyeron los elementos de protección personal, por diversas razones –ajenas a la voluntad de la Dirección– aún no se pudo implementar esta modalidad de trabajo.