El vínculo con TDF del hombre que hizo tambalear a la gestión De la Rúa

Pontaquarto: el arrepentido de las coimas en el Senado que fue asesor de Manfredotti

15/08/2012
E
l comienzo del juicio oral y público por el supuesto pago de sobornos en el Senado durante el gobierno de Fernando de la Rúa, el pasado martes, volvió a poner en la escena mediática a Mario Luis Pontaquarto, el presunto pagador arrepentido de las coimas y también imputado en el caso.
Lo que se recuerda menos es que Pontaquarto estuvo quince meses contratado por el gobierno de Tierra del Fuego después de aquel episodio, durante la gestión del ex gobernador Carlos Manfredotti.
Pontaquarto era el secretario legislativo del Senado cuando, según el mismo relata, utilizó fondos de la SIDE para pagar 5 millones de pesos a legisladores nacionales a cambio de la aprobación de la ley de Reforma Laboral, en abril de 2000.
A raíz del escándalo de las coimas no sólo quedó involucrado en la causa judicial sino que además lo exoneraron de la Cámara Alta el 1 de diciembre de 2002.
Sin embargo, desde el 1 de octubre de ese año (dos meses antes de la exoneración) Pontaquarto ya cobraba honorarios de 1500 pesos mensuales por tareas de “asesoramiento técnico administrativo” al Gobierno fueguino de la época, según difundió en su momento la prensa fueguina y publicó el diario La Nación.
El “arrepentido” debía cumplir funciones en la Secretaría de Representación Oficial del gobierno en Buenos Aires, a cargo por entonces de la ex diputada nacional Carmen Dragicevic.
Al parecer el ex gobernador Manfredotti había conocido a Pontaquarto cuando era senador e integraba el bloque del PJ. Tuvo que renunciar a esa banca para asumir la gobernación en enero de 2000. Entre sus compañeros de bloque se encontraban Ricardo Branda y Augusto Alasino, ambos sospechados de cobrar las coimas.
El contrato con Pontaquarto fue refrendado por el propio Manfredotti y por el entonces ministro de Gobierno Trabajo y Justicia, Claudio Carrera. En Tierra del Fuego pasó desapercibido hasta que el ex secretario del Senado mencionó el dato en un reportaje vinculado con su declaración ante el fiscal de la causa por los sobornos que investigaba el juez federal Rodolfo Canicoba Corral.
A través de la cláusula octava del contrato, Pontaquarto declaró no estar contratado por otra jurisdicción centralizada, autárquica o descentralizada del Estado provincial, sin hacer mención a la dependencia laboral que todavía tenía con la Cámara Alta.
La primera vinculación laboral del arrepentido con el Gobierno de la Isla se extendió desde el 1 de octubre de 2002 hasta el 31 de diciembre del mismo año, a través del contrato registrado bajo el número 7113. Pero por la cláusula cuarta del mismo instrumento, la relación se extendió en forma automática hasta el 31 de diciembre de 2003.
Por el contrato de “locación de servicios”, Pontaquarto se comprometió a trabajar 35 horas semanales, siete por día hábil, en la Representación Oficial del Gobierno. La contratación fue ratificada mediante el decreto 2187 firmado el 25 de noviembre de 2002 por Manfredotti y Carrera, y publicado en el Boletín Oficial Nº 1625 el 11 de diciembre.
El ex secretario del Senado declaró en el contrato un domicilio en la calle Las Heras 615, de la localidad bonaerense de Luján, pero al abrir una cuenta en la sucursal Buenos Aires del Banco de Tierra del Fuego, el 19 de noviembre de 2002, anotó la calle Italia 1133, del partido de General Rodríguez.
El ex funcionario cobró el 3 de enero de 2004 su último sueldo en la sede porteña del banco fueguino, ubicada en Sarmiento al 700, donde figuraba como cliente Nº 14.965.330.
Cuando el vínculo entre Pontaquarto y la provincia se hizo público, la por entonces legisladora Fabiana Ríos sostuvo que el hecho abría “nuevas sospechas de corrupción en el Gobierno fueguino” y agregó que el bloque de ese partido en la legislatura provincial promovería un pedido de informes al Ejecutivo, porque “queremos saber si este señor era un ñoqui o si trabajó y si lo hizo, qué produjo para la provincia”.
Eran años donde Manfredotti ya había contratado para su gestión a varias figuras del menemismo, como el ex contador personal del ex presidente Menem y ex intendente porteño, Saúl Bouer o el ex interventor de ATC en tiempos de Gerardo Sofovich, Ramón Nicolás Molina Santander.

Etiquetas