31/08/2012
| EFEMÉRIDES
EL 31 AGOSTO DE 1920
Esto pasó en nuestra región: El Gobernador acusa a los obreros de falta de nacionalismo
Este día, el diario La Unión publica declaraciones del gobernador de Magallanes, Alfonso Bulnes Calvo, quien imputa de falta de nacionalismo a los obreros que laboraban en la región, al quejarse de la actitud de los dirigentes de la central obrera local, por ”las condiciones impuestas por la Federación de Natales para facilitar su local el 18 de septiembre de 1919 a la comisión organizadora de las fiestas patrias”, que “excluían expresamente del acto la bandera nacional, el himno de la patria, el uniforme militar de Chile y el traje religioso; y la abstención acordada de toda manifestación de adhesión a la patria”.
En esos días, los enfrentamientos de las autoridades y empresarios con el movimiento obrero alcanzaban ribetes de hondo dramatismo. Unos días antes, la sede de la Federación Obrera Magallánica fue asaltada por un comando de Carabineros y la Liga Patriótica, produciendo la muerte de varios gremialistas y la destrucción total del edificio.
Esta violencia reflejaba el desarrollo de las fuerzas sociales en pugna; por un lado, el poderío económico conquistado por los empresarios ganaderos, y, por otro, el desarrollo de un gremialismo altamente concientizado y combativo, que fue considerado por el historiador Marcelo Segall como parte del “más importante proceso de lucha social de América Latina”.
El posicionamiento antipatriótico estaba sostenido por la creciente influencia que habían logrado en la organización obrera militantes anarquistas y marxistas, principalmente españoles, e incluso ex–comuneros franceses radicados en la Patagonia.
La prédica de los empresarios y autoridades insistía en discriminar a los trabajadores locales de los foráneos, como lo expresa este empresario: “el señor Dick nos manifiesta que es admirador del elemento chileno, al que considera constante, trabajador y ajeno a las revueltas. (…) Estoy convencido –insinúa– que toda revuelta tiene como base la falta de instrucción en el pueblo; la misma docilidad del elemento chileno, es la causa de que acepten fácilmente y entren a analizar las ideas subversivas que los cerebros desequilibrados se encargan de predicar” (Arturo Fuentes Rabé. Tierra del Fuego).