05/10/2012
| JUDICIALES
DENUNCIA DE LA CTA
La Justicia allanó la planta potabilizadora del arroyo Grande por el tubo de gas

Lo confirmó el presidente de la DPOSS, Emilio Díaz Ramos. Dijo que se puso a disposición “información” e “ingenieros” de la repartición. Además, insistió con que el tubo defectuoso descartado en el lecho del arroyo Grande no contenía hipoclorito de sodio, sino gas cloro. Pero no mencionó la peligrosidad de ese producto en caso de ser inhalado.
La Justicia provincial allanó ayer las instalaciones de la planta potabilizadora Nº 3 de Ushuaia, tras la denuncia presentada por la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) luego de la aparición en el lecho del arroyo Grande de un tubo de gas que presentaba una pérdida, y que, según la presentación, habría contenido hipoclorito de sodio, y que para el presidente de la Dirección Provincial de Obras y Servicios Sanitarios (DPOSS), Emilio Díaz Ramos, contenía gas de cloro.
El funcionario confirmó que el operativo se concretó “en la tarde de este jueves (por ayer), oportunidad en que el organismo puso a disposición de la Justicia toda la información que garantiza la potabilidad del agua”.
“Este jueves después del mediodía se realizó un allanamiento en la planta potabilizadora Nº 3 Arroyo Grande de Ushuaia, a raíz de una orden judicial”, informó Díaz Ramos, y precisó que “los funcionarios judiciales buscaban antecedentes previos relacionados a las muestras sobre la calidad de agua, que habitualmente se realizan en las plantas”.
A ello sumó que “ingenieros de la DPOSS quedaron a disposición de la Justicia para aportar todos los elementos necesarios que contribuyan a la investigación”.
Finalmente, la gacetilla del Gobierno sostuvo que “la denuncia presentada por un integrante de la CTA habla de una supuesta contaminación del curso de agua con hipoclorito de sodio, cuando los análisis químicos efectuados por profesionales establecieron que el tubo contenía gas cloro”.
Dando vueltas
Desde que se hizo pública la denuncia, a través de EDFM, sobre la aparición del tubo de gas en el arroyo, y luego de la tardía reacción de la DPOSS y el Gobierno para dar explicaciones sobre un hecho que según especialistas pudo haber tenido graves consecuencias para el personal de la repartición y la población en general, aún no hubo mención oficial alguna sobre situaciones no menores.
Por un lado, ayer no se aclaró oficialmente por qué se mencionó en una gacetilla del Gobierno, que citaba palabras de Díaz Ramos, la intervención de personal de los cuarteles de bomberos 2 de Abril y Central para aislar y arrojar el tubo defectuoso al gua siguiendo protocolos que supuestamente estaban acordados, cuando desde ambos cuerpos desmintieron haber intervenido en un operativo de esas características, como consignó este medio en su edición de ayer.
Por otra parte, se insiste en aclarar que el tubo no contenía hipoclorito de sodio y sí gas cloro, pero no se mencionó la extrema peligrosidad de este producto en caso de ser inhalado, lo que incluso puede provocar la muerte.
Según se desprende de las explicaciones realizadas por los bomberos a EDFM y medios radiales, cuando se tiró el tubo al agua no se habrían seguido los protocolos de seguridad vigentes, lo que habría puesto en riesgo la salud de los trabajadores de la planta y de la población en general.
Gas sumamente peligroso
En ese sentido, en diálogo con la emisora FM del Sur, el jefe del cuartel de bomberos 2 de Abril, Daniel García, ratificó que personal de ese cuerpo no participó en el aislamiento y depósito en el arroyo del tubo de gas, y advirtió que quien lo haya hecho “tiene un Dios aparte”.
“Bajo ningún tipo de vista participamos del operativo”, aclaró, y estimó que “hay un error de interpretación” porque “lo que dice la gacetilla se hizo hace ocho ó nueve meses, cuando se aplicó un protocolo de trabajo para trasladar un tubo desde la planta que está camino al glaciar Martial”.
Recordó al respecto que aquélla vez “se trabajó con el Cuartel Central para poder sacar el tubo de dentro de la planta porque tenía una pérdida. Se pidió colaboración a la Policía y se hizo una evacuación bastante importante, porque el gas cloro al ser más pesado que el aire se mantiene y cuesta mucho que se disipe, y por lo tanto es peligroso”.
Añadió que “no sabíamos que nos habían mencionado en la gacetilla, me enteré anoche (por el miércoles) por el llamado de un periodista. Nosotros no actuamos y me llamaría la atención que lo hubiera hecho el Cuartel Central porque trabajamos en conjunto en este tipo de cosas porque ambos tenemos equipos para trabajar con materiales peligrosos”.
Por otra parte, dijo que “me enteré de que el tubo estaba en el agua porque una bombera nuestra, que también es enfermera de la guardia del hospital, me llamó a las 23 para decirme que estaban llegando personas contaminadas desde Andorra. Ante ello preparamos los equipos por si teníamos que ir al lugar donde estaba el tubo”, aunque nunca fueron convocados.
“La verdad es que si el tubo tenía una pérdida el que lo puso en el agua tuvo un Dios aparte. No saben la peligrosidad del gas cloro y cómo afecta las vías aéreas”, enfatizó García, y por último mencionó que “otro riesgo son las burbujas que se puedan producir en el agua porque revientan y dejan escapar el cloro, que es lo que nos pasó cuando lo del tubo en la planta camino al Martial”.