Por el “alto interés geológico y paleontológico”

El CADIC propuso resguardar un área costera

18/10/2012
E
n los relevamientos que realiza el Laboratorio de Geología Andina desde hace dos décadas, el equipo liderado por el doctor Eduardo Olivero, investigador del CADIC–CONICET, va encontrando evidencias que confirman sus hipótesis de trabajo. Entre ellas se halla un sitio muy próximo a la ciudad, lindero al área de trabajo del Plan de Manejo Costero, en el que se exponen afloramientos excepcionales de rocas sedimentarias que constituyen el sustrato donde se asienta Ushuaia (llamada Formación Yahgan), depositadas hace aproximadamente 112 millones de años.
Esta característica lo ha convertido en un punto obligado de observación para los ojos expertos en la materia; en numerosas oportunidades lo visitaron participantes de distintos cursos, reuniones y congresos internacionales organizados por el equipo de Geología Andina del CADIC.
La posibilidad de observar estas características en la Formación Yahgan es de gran relevancia, ya que preserva elementos geológicos clave para deducir parte de la historia geológica de los Andes Fueguinos: aquellos que hablan de antiguos volcanes, otros que denotan características del fondo casi oceánico donde se depositaron los sedimentos, formación de pliegues formados a varios kilómetros de profundidad en tiempos remotos, entre otras particularidades.
“Estos elementos geológicos han sido estudiados por nuestro grupo a lo largo de los años en varias localidades de la Sierra de Sorondo, la gran mayoría de ellas con dificultados de acceso. En este sitio, por el contrario, se pueden observar muy claramente estos elementos geológicos en un pequeño sector de la costa de muy fácil acceso, rasgos que le confieren características excepcionales y que justifican su preservación”, afirma Olivero.

Un sector de 410 metros donde la costa preserva capas de trazas fósiles

A pesar que los sedimentos de la Formación Yahgan muestran escasamente fósiles que evidencian la vida marina de fondo, este pequeño sector de 410 metros de extensión a lo largo de la costa preserva capas con trazas fósiles (excavaciones que dejaron los organismos dentro de los sedimentos) que indican raros episodios de oxigenación del fondo marino. Esto constituye una rareza que lo convierte merecedor de su preservación, sumando el valor que representa este rasgo excepcional para fines educativos.
“Obviamente por los rasgos descriptos esta localidad (sector) tiene un alto valor didáctico como sitio para práctica de campo entre los futuros estudiantes de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego y un valor cultural general para la ciudadanía de Ushuaia”. Y agrega el investigador: “Parte de estas asociaciones de trazas fósiles preservan además ejemplares de gran valor científico y con excelente preservación, como los densos especímenes de Chondrites intricatus preservados en la laja que se encuentra en exposición en el acceso al CADIC”.
El Laboratorio de Geología Andina del CADIC trabaja desde 1992 estudiando principalmente las rocas sedimentarias de Tierra del Fuego y Península Antártica. Cubren áreas de la Geología como la Sedimentología, Paleontología, Estratigrafía y Geología Estructural en el ámbito regional. El equipo está compuesto por los doctores Pablo Torres Carbonell, Daniel Martinioni, la profesora Mariza López Cabrera y las Licenciadas Erika Bedoya y María Eugenia Raffi, todos bajo la dirección del doctor Eduardo Olivero.