22/10/2012
| EFEMÉRIDES
EL 22 DE OCTUBRE DE 1884
Esto pasó en nuestra región: Ushuaia sin plan colonizador, sólo se busca ejercer soberanía
Este día, el diario La Prensa publica un artículo referido a la reciente fundación de la Subprefectura de Ushuaia, donde la razón de ser de esa medida se encuentra centralmente en el ejercicio de la soberanía argentina en la zona austral.
El texto destaca que “la nueva Subprefectura estaba fuera de las rutas de la navegación mundial, que tenía lugar principalmente por el cabo de Hornos. Y era tan escasa la utilidad que podría prestar a los barcos, que ni siquiera fue instalado el faro que llevaron en sus bodegas los barcos de la escuadra de Lasserre; faro que parece haber sido devuelto sin usar a Buenos Aires” (Alejandro Maveroff. Revista Karu Kinká N° 21 y 22).
La ausencia de planes para desarrollar la población se hizo evidente, luego de ese paso fundacional, la colonización “fue descartada deliberadamente”. Carlos María Moyano había sugerido que la dotación de la Subprefectura “sería conveniente que llevase a individuos que pudieran ser agricultores, a fin de formar con ellos el núcleo de una colonia. Pero la idea de Moyano no prosperó”. La expedición de Augusto Lasserre “no llevó ningún elemento con destino a la iniciación de una colonia” (op.cit.)
Durante varios años prevaleció esa orfandad de planes de desarrollo, que se acreditó con la actitud asumida por el primer funcionario nombrado para gobernar el territorio. Según cuenta un poblador, “en febrero de 1885 nos llegó el teniente de fragata (Félix María) Paz, primera autoridad de Tierra del Fuego, que después de un rápido viaje de cinco días alrededor de la isla, se fue de nuevo a Buenos Aires, con todos los datos que creyó necesario para el establecimiento de la Gobernación” (Roberto J. Payró. La Australia Argentina).
El descubrimiento de oro en el Beagle tampoco contribuyó al desarrollo. Como lo demuestra el contingente que salió hacia “bahía Sloggett a examinar la barranca que, según noticias recibidas, contenía oro en gran cantidad. Se descubrieron, en efecto, yacimientos auríferos en ese punto. ¡Más vale no hubiera sido así! Apenas se supo esto, cuando todos los empleados se vieron atacados por la fiebre, por la rabia del oro, y no quedó gendarme de la gobernación ni marinero de la subprefectura, que no se enviara a Sloggett en busca de pepitas y arenas”, según el relato del pionero.