Opinión - Estrategia y desarrollo territorial

Comparaciones odiosas

18/06/2013
P
or Luis A. Castelli*

En diciembre pasado tuve que desviarme hacia Puerto Porvenir para cruzar el Estrecho y desde Punta Arenas emprender viaje a Río Gallegos (en Bahía Azul había una fila de unos 10 Km, según nos informaron en la frontera).
Hacía años que no la visitaba, y nada parecía haber cambiado allí desde los tiempos en que siendo adolescente íbamos a jugar al básquet. Pero al acercarme a la zona de embarque de la barcaza, me llevé la sorpresa de encontrar en esa pequeña localidad chilena una terminal portuaria de pasajeros digna de una ciudad turística de mucha más envergadura, sin dudas pensada para los próximos 15 ó 20 años. Debo admitir que en ese momento me pregunté por qué una ciudad como Ushuaia no tiene una aún.
Ya en Punta Arenas, observo folletería y anuncios que promocionan que la ciudad será en 2013 “Centro Mundial del Turismo Antártico”.
Efectivamente, en abril y durante 4 días, Punta Arenas se convirtió en el centro mundial del turismo antártico, albergando la XXIV reunión anual de la Asociación Internacional de Operadores Turísticos Antárticos (IAATO), que por primera vez en sus 22 años de historia sesionó en Latinoamérica. Más de 100 representantes de las mayores empresas que operan en la Antártica (que concentran el 90% de los prestadores de servicios del turismo antártico internacional) se dieron cita allí, en un evento que Chile organizó para “promover en el país el turismo antártico consolidando a la región de Magallanes, como ´puerta de entrada´ al continente blanco.” Pensé en cuánto y de qué forma nos llenamos la boca los fueguinos, y los ushuaienses en particular, hablando sobre esto hace años.
No salgo del asombro, y, debo decirlo, con cierta admiración. Recorro un poco la ciudad y por Muñoz Gamero, al 1055 exactamente, veo el resplandeciente Instituto Antártico Chileno (INACH), que, averiguo, es un organismo técnico dependiente del Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile.
El INACH es responsable de cumplir con la Política Antártica chilena, incentivando el desarrollo de la investigación científica, tecnológica y de innovación en la Antártica, la participación efectiva en el Sistema del Tratado Antártico y Foros Internacionales relacionados, el fortalecimiento de Punta Arenas como puerta de entrada al Continente Blanco, la realización de acciones y actividades de divulgación y valoración del conocimiento antártico en la comunidad nacional y asesorando al Ministerio de Relaciones Exteriores en materias antárticas. Es decir, el equivalente a la Dirección Nacional del Antártico de nuestro país, cuya sede está en…. Buenos Aires.
No pude escaparme de pensar en nuestro declamado Polo Logístico Antártico, en el Rompehielos Almirante Irízar destacado en el Puerto de Buenos Aires y fuera de servicio hace años, en los papelones de la última campaña antártica…
Días atrás, varios medios locales reflejaron la noticia, inicialmente publicada en el portal chileno www.biobiochile.cl acerca del anuncio del Presidente trasandino, Sebastián Piñera, del proyecto de conectividad austral, para unir físicamente el Estrecho de Magallanes con el Canal Beagle, a través de Tierra del Fuego. Los miles de fueguinos que transitamos frecuentemente hacia el norte del país vemos año a año los avances viales de nuestros vecinos gobierne quien gobierne, pero más allá de este hecho, es indudable que hay una estrategia, una política de estado, destinada a ocupar, vincular y desarrollar sus distintas regiones.
Otra vez pensé en nosotros, en dónde nos encontramos en este punto, en cuál es nuestra estrategia de desarrollo territorial y qué vamos haciendo para plasmarla en hechos y obras concretas.
Visitar cada tanto otras ciudades, otras regiones, en las que uno ha estado tiempo atrás, nos permite comparar dónde se encontraban hace unos años en términos de desarrollo y dónde están ahora, si han avanzado, se han estancado o si han incluso retrocedido; el mismo ejercicio se puede hacer (con las limitaciones que impone la cercanía y la cotidianeidad) con las ciudades y territorios en donde vivimos. No quiero pecar de pesimista, pero en relación a nuestros vecinos, creo que venimos atrasados y perdiendo terreno.
Viendo lo que hacen a través de los años, gobierne quien gobierne, me doy cuenta, y cualquiera lo hace, que Chile tiene una estrategia de desarrollo territorial y la Argentina no, por lo menos en cuanto a nuestra región. Acá seguimos deliberando (está bien hacerlo durante un tiempo acotado para llegar a un consenso mayoritario, pero no ad eternum), y anteponiendo temores al desarrollo de los otros antes que los valores de nuestro propio desarrollo.
Se ha usado la cita con la que cierro esta columna innumerables veces; lamentablemente sigue teniendo vigencia. En 1939, el filósofo español José Ortega y Gasset nos decía desde una conferencia en La Plata: “¡Argentinos, a las cosas, a las cosas! Déjense de cuestiones previas personales, de suspicacias, de narcisismos. No presumen ustedes el brinco magnífico que daría este país el día que sus hombres se resuelvan de una vez, bravamente, a abrirse el pecho a las cosas, a ocuparse y preocuparse de ellas directamente y sin más, en vez de vivir a la defensiva, de tener trabadas y paralizadas sus potencias espirituales, que son egregias, su curiosidad, su perspicacia, su claridad mental secuestradas por los complejos de lo personal”.
No miremos para otro lado. El “Argentinos, a las cosas!” nos incluye.

*El autor es Licenciado en Ciencia Política y Mgter. en Desarrollo Económico Local.

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