Efemérides - El 23 de agosto de 1903

Esto pasó en nuestra región

22/08/2010
F
allece quien describió los mares australes sin conocerlos

Fallece en Buenos Aires el escritor José S. Álvarez, más conocido por su apodo de Fray Mocho, con el que firmó gran cantidad de relatos que constituyen verdaderas radiografías de la vida social de fines del siglo XIX. Había nacido en Entre Ríos en agosto de 1858.
Desde 1879 se afincó en Buenos Aires y transitó por las redacciones de los diarios El Nacional, La Pampa y La Nación donde escribió crónicas policiales y parlamentarias.
El escritor había sido acusado en reiteradas ocasiones, por el ambiente literario, de carecer de imaginación para desarrollar historias. La respuesta de Fray Mocho se desarrolló en silencio y comenzó a acopiar información sobre la navegación en las aguas aledañas a Tierra del Fuego, para terminar escribiendo el libro “En el Mar Austral”, donde hace una descripción minuciosa de la isla Grande, sin haber salido nunca de la Capital Federal.
En una ocasión, un periodista lo fue a visitar y se sorprendió al ver que por el “suelo, las paredes, la mesa, toda la habitación estaba sembrada de mapas”. Al preguntarle sobre cómo se encontraba, el escritor respondió: “Magníficamente, Vivo en la gloria. Me sorprendes viajando a través de estos mapas por la Tierra del Fuego. Estoy haciendo un libro…”.
Este trabajo fue considerado por la crítica de la época como “una de las obras más fuertes, más dramáticas, más pintorescas de la literatura nacional. Los conocedores más perspicaces de la Tierra del Fuego declaran que las descripciones y bosquejos de los paisajes, de los hombres y de las costumbres son tan verdaderos, tan auténticos, que el libro sigue siendo, después de cuarenta años, una estereotipia de las zonas australes” (Caras y Caretas, 27/5/1933).
Al ser consultado por los críticos, respondió que se trataba de un trabajo fruto de su imaginación, acallando los cuestionamientos recibidos por su falta de inventiva.
Fray Mocho fue el creador, en 1897, de la revista Caras y Caretas que inauguró una nueva forma de hacer periodismo en nuestro país. A través de sus páginas encontró el medio ideal para expresar su poderoso ingenio y su agudo espíritu crítico. También describió con gran sensibilidad el sacrificio cotidiano de los trabajadores, el dolor de los marginados y la vida en los suburbios porteños.