E
n una decisión que no generó sorpresa alguna, los parlamentarios que integran la Sala Acusadora resolvieron no hacer lugar a la recusación que los vocales del Tribunal de Cuentas Ricciuti y Caballero habían planteado en su descargo respecto del legislador Manuel Raimbault.
En atención a la determinación adoptada, el integrante del bloque del ARI no solamente seguirá actuando en el proceso sino que también seguirá ejerciendo la presidencia de la Sala Acusadora.
Resuelta esa cuestión, los legisladores Urquiza, Deheza, Furlan, Velásquez, López, Wilder y Raimbault cuentan con plazo hasta el 6 de septiembre para resolver el criterio a seguir.
Para poder acusar, la sala debe contar con el voto de los 2/3 de sus miembros. De lograse esa mayoría agravada designará una comisión integrada por tres de sus miembros para que sostenga la acusación ante la Sala Juzgadora, debiendo por lo menos uno de ellos ser integrante de la comisión de Investigación. En el mismo acto, notificará a los tres vocales del órgano de control sobre la existencia de la acusación y sus antecedentes, los suspenderá en sus funciones sin goce de retribución y comunicará lo actuado a la Sala Juzgadora remitiéndole todos los antecedentes.
De no alcanzarse esa mayoría agravada se dispondrá el archivo de las actuaciones iniciadas por denuncia del senador José Martínez.