Efemérides - El 2 de setiembre de 1900

Esto pasó en nuestra región

01/09/2010
U
n corresponsal inglés se pone tras los pasos del milodón

Alrededor de esta fecha, Hesker Pritchard, corresponsal del periódico británico Dayly Express, fue encomendado para intentar dilucidar la posible supervivencia del milodón en la zona cordillerana patagónica.
Algunos meses atrás, se habían hallado los restos de un ejemplar de esa especie antediluviana en buen estado de conservación y había provocado un gran furor en la comunidad científica mundial, al considerar que pudiera subsistir algún milodón en las profundidades de los bosques australes.
La cueva fue descubierta en 1896 y en su interior la piel, los huesos y otros restos de un animal extinto: el milodón (Mylodon darwini), semejante a un perezoso. Investigadores de diversos países aún investigan si este animal coexistió con los primeros seres humanos que habitaron esta zona.
Luego la ciencia determinaría que este mamífero herbívoro de grandes dimensiones se había extinguido probablemente a fines del Pleistoceno.
La cueva donde hallaron sus restos está ubicada 24 kilómetros al norte de Puerto Natales y a tres de las aguas del fiordo Eberhard, en el camino que lleva al Parque Nacional Torres del Paine. Mide unos treinta metros de alto, ochenta de frente y doscientos de profundidad. Junto a otras tres cavernas y un conglomerado rocoso denominado Silla del Diablo conforman un declarado Monumento Natural. En la entrada de la cueva mayor se encuentra una réplica del animal.
Pritchard recorrió una extensa región aledaña al lago Argentino y escribió que lo hizo “sin encontrar ni un ápice de evidencia de ninguna especie que respaldara la idea de la supervivencia del milodón”.
El corresponsal inglés transitó, hasta fines de febrero, por el oeste santacruceño, por las playas y alrededores del mencionado lago llegando hasta Puerto Natales, sin obtener no sólo pruebas de la supervivencia del animal sino que tampoco divisar osamentas del milodón. Su rol expedicionario lo llevó a cabo acompañado de un poblador inglés de la zona y de dos peones.
Su testimonio de la recorrida dio origen al libro “En el corazón de la Patagonia”, que fue publicado en castellano en 2003.