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einticuatro horas después de que hiciera declaraciones públicas sobre la demora en que incurrió el Ministerio de Economía para difundir el índice inflacionario, el Gobierno echó de su cargo al director de Estadísticas y Censos de la provincia, Daniel D’eramo, sin ningún tipo de explicación oficial.
La represalia contra el funcionario de planta se produjo al día siguiente de conceder dos reportajes radiales (el pasado martes 22) en los que explicó por qué no se conocían todavía los valores del Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondientes a los meses de marzo y abril.
D’eramo detalló que la inflación se había calculado como todos los meses, y que la información se había enviado puntualmente a Economía para que una vez conocida por el ministro Cristian Ruiz, se dispusiera su divulgación a través de los medios de prensa.
El entonces director de Estadísticas atribuyó a alguna “desprolijidad” que las autoridades políticas no hubiesen difundido el IPC en tiempo y forma, y lo relacionó con un cambio de estructura vinculado a la inminente creación de un Instituto de Investigaciones Estadísticas.
Pese a las cuidadosas declaraciones del funcionario, que en ningún momento atacó la gestión de Ruiz, el ministro salió a cruzarlo por los medios el miércoles 23. Cuestionó que D’eramo haya salido a hablar “sin autorización de un superior”, aunque reafirmó la “libertad de expresión” y el derecho a poder manifestarse cómo le pareciera.
Ese día, el titular de Economía también brindó una insólita explicación acerca de por qué no se había difundido la inflación de marzo, que fue publicada por EDFM en tapa en su edición del jueves 24.
Esa misma jornada, mientras el diario se distribuía en la provincia, D’eramo llegó a su oficina y se encontró con la resolución que canceló su designación al frente de la Dirección de Estadísticas.
La medida es legal y se encuentra dentro de las facultades del ministro de Economía porque D’eramo no había accedido al cargo por concurso, confiaron fuentes oficiales, quienes también coincidieron en que el titular de Hacienda “está en su derecho” de colocar en el cargo a un hombre de su confianza.
Sin embargo, el contexto de la decisión condiciona todas las demás explicaciones. “Es indudable que lo echaron porque habló, no por otros motivos”, admiten desde adentro del propio Ministerio.
Por otra parte, el Gobierno ensayó pocas explicaciones sobre lo sucedido. Consultado en Río Grande, el ministro jefe de gabinete, Guillermo Aramburu, se mostró incrédulo respecto a la decisión, pero no agregó mayores detalles. En la misma línea, el secretario de Jefatura de Gabinete, Daniel Ravaglia, argumentó que el alejamiento de D’eramo está vinculado con la necesidad de cubrir el cargo a través de un concurso público.
En el diario Ámbito Financiero, donde la noticia se publicó bajo el título “Echan a funcionario que medía la inflación”, se desliza que el Gobierno provincial tiene la intención de generar una reforma integral del área de Estadísticas, y que el alejamiento de D’eramo estaría relacionado con esa hipótesis de trabajo, algo que suena inverosímil a la luz de cómo se sucedieron los acontecimientos la semana pasada.
Consultado por este medio, D’eramo prefirió no hacer más declaraciones públicas sobre el tema, aunque confirmó que ya fue notificado de la medida y que seguirá desempeñándose en el área como empleado sin jerarquía.
No cierran
Para explicar la demora en la publicación de los índices inflacionarios, el ministro Ruiz había dicho que “no le cerraba” la diferencia existente entre la evolución de los precios en Ushuaia y en Río Grande.
Ruiz explicó que debido a ello, prefirió consultar “a una gente conocida mía que entiende de estadística”, a la que prefirió no identificar, y que por eso evitó remitir los datos a la Subsecretaría de Comunicación Institucional para que sean enviados a los medios.
Finalmente difundió que la inflación de marzo fue del 0,1% en Ushuaia y del 2,6% en Río grande, mientras que en abril fue del 2% en la capital y del 2,9% en la ciudad del norte de la provincia.