on distintas imágenes de niños de Ruanda y la voz de una niña relatando una poesía, se presentó la obra escrita "A dónde van los niños", de Luis Omar Comis, el sábado pasado, en el salón (la ex panadería) del Museo Marítimo de Ushuaia.
El sexto libro de Comis tiene 78 páginas y habla sobre la vida, la naturaleza, los sentimientos y tiene una mirada hacia los niños con una reflexión sobre la realidad de los más pequeños. Un fuerte llamado de atención por la situación que hoy atraviesan los niños y niñas de todo el mundo Comis quiso plasmar en su libro, donde refleja distintos pasajes de la realidad.
En la sencilla presentación, el autor de "A donde van los niños" leyó algunas páginas de su obra escrita y tuvo el acompañamiento de las suaves melodías que ejecutó Guillermo Maiquez desde el teclado. Entre las poesías Comis narró "Arco Iris", "Testamento para Nadia", "Huellas más al Sur" y "Hablemos de tu soledad". Durante la presentación también actúo el coro de Abuelos del Sur, del Hogar de Día, que cantaron "Hijo mío" y "Puerto Mont", entre otros temas musicales.
Comis trabaja en meteorología y contó que su trabajo diario le permite apreciar un cielo limpio, observar las montañas nevadas, el mar, y aclaró que mucho tiene que ver "con el estado de ánimo" y la naturaleza. El escritor sostuvo que la poesía es como el vino, "maduró con el tiempo", y relató que su libro "A dónde van los niños" es una obra que escribió en 2003 cuando Estados Unidos invade Irak, y lo conmovió "al ver el dolor de los niños por la bomba y lo que me producía ver a los chicos llorando".
Si bien presentó otro libro en 2005, no desarrolló el tema que le afligía y "con el tiempo transcurrido noté que el mundo está en guerra y que las víctimas son los chicos, la excusa fue la poesía", expresó el escritor a el diario del Fin del Mundo.
Con las palabras el autor quiere transformar el mundo y que los niños y niñas no sufran. Intenta a través de su obra atraer la mirada a lo que le sucede a los seres humanos y específicamente a los más chicos. Comis ocupa su tiempo libre para dictar talleres a los niños y también tiene vínculos con los abuelos.
"Si no le damos un presente digno a los chicos no va haber un futuro", precisó haciendo un fuerte llamado de atención hacia los chicos.
El autor de "A donde van los niños" colabora con los chicos del barrio Escondido y otras instituciones. "Los chicos necesitan una contención social y me interesa el trabajo con los chicos", aclaró.
Por otra parte, cabe recordar que su obras anteriores son "Sólo palabras para el alma", "Azul Oscuro", "Caricias para el Amor", "Contemplares" y "Turismo y salud".