Conciertos de Verano

"Gime, bandoneón, tu tango gris…"

25/02/2008
E

n el aire cálido de un viernes distendido, se fusionaba el silencio ensimismado y atento de los espectadores curiosos con el vertiginoso contexto de la ciudad moderna, que parece proyectar ruidos para esconder su rutinaria falta espiritual. La melancolía espesa y solitaria del tango clásico argentino contrastaba con los reflejos del sol cayendo sobre la tarde turística del centro de Ushuaia. El instrumental "Gallo Viejo", de Enrique Domingo Cadícamo, abría un túnel de recuerdos lunfardos que luego abarcaría el cielo de la avenida para llover sus desencuentros de metáforas de antaño, y comenzar así la presentación del cuarteto de intérpretes locales.
Como nunca antes en el ciclo de Conciertos de Verano que organiza la Subsecretaría de Cultura de la Provincia, la gente se agrupó sobre ambas veredas de la calle San Martín, frente a la Galería Albatros, para escuchar las tenues pinceladas melódicas y los arranques violentos de la angustia profunda que desprende sin pudor su nostalgia.
La poesía arrabalera en el canto expresivo de Ángela Herrera, el sonido infinito de la flauta traversa de Alejandro Saposnik, la tradicional resonancia del bandoneón de Marcelo Larraburu y el agudo seguimiento de los arpegios de guitarra de Martín Fernández aportaron los matices perfectos para la unión de canciones de tango, vals y bolero.
"Yuyo Verde" de Domingo Federico y Homero Expósito, "Romance de Barrio" de Aníbal Troilo y Homero Manzi, "El Motivo" de Juan Carlos Cobián y Pascual Contursi; "Afiche" de Atilio Stampone y Homero Expósito; "Flor de Lino", "Niebla del Riachuelo", "Malevaje", "María", "Vete de Mí" y "Como dos Extraños", fueron algunos de los temas del repertorio.

En formación

El cuarteto se preparó especialmente para el evento del viernes pasado, porque llevaban varios meses sin dar recitales. "Empezamos a trabajar a mediados de año, y fue un poco lento porque cada uno tiene sus actividades, hasta que armamos un repertorio y tocamos un par de veces. Después, por vacaciones y viajes, durante tres meses, ni nos vimos las caras y ahora nos juntamos para ensayar", dijo Ángela Herrera.
Y Martín Fernández, responsable casi total de los arreglos, "cabeza musical" de la banda, mencionó que, a diferencia de la cantante, está dando sus primeros pasos "formales" en el género: "Nunca había tocado en una agrupación de tango -señaló el guitarrista-. Pero trabajo bastante en boliches, así que estoy muy acostumbrado a tocar de todo, estudié un poco de jazz, toqué en bandas de folclore y siempre tuve bandas de rock".
A su vez, el flautista Alejandro Saposnik, sobre su incursión en el estilo, explicó que "fue bastante intuitivo" y que "tiene que ver con haber escuchado mucha música siempre, durante toda la vida". Y bandoneonista Marcelo Larraburu reveló que su investigación musical comenzó "ya de grande" pero que la atracción con el tango la tuvo desde siempre y "desde muy chico".
En la presentación, algunos de los momentos más destacables fueron tangos antiguos, que integraban el sonido del bandoneón con la voz del penetrante relato de la cantante.
"Hicimos una agrupación bastante primitiva, la flauta se encarga sobre todo de las introducciones y nosotros más que nada del acompañamiento", indicó Marcelo. Y Ángela destacó que la formación original del tango no incluía al ahora tan característico bandoneón, sino que se componía únicamente de flauta, guitarra y violín.
"El bandoneón pasó después a ser el instrumento del tango, al principio no estaba -explicó-. Pero como el piano era muy difícil de transportar con las orquestas al campo, para que las orquestas típicas tocaran en los bailes, se empezó a usar el bandoneón que hasta ese momento se usaba para las polcas, por ejemplo".

Y en ascenso                                                                                                             

En los últimos años, en la capital fueguina se generaron distintos espacios donde el tango impone sus códigos. Hoy proliferan las clases de baile en establecimientos privados y se oye el inquieto rumor de nuevas presentaciones musicales. Pero se trata de un fenómeno reciente.
"En diciembre de 2006 prácticamente no había nada de tango. Se empezó a gestar un grupo de baile y de ahí comenzó a surgir un montón de gente que se prendió a aprender a bailar y ahora hay cantidad de lugares donde se enseña. Lo que ha crecido en un año es impresionante, porque ahora tenés un montón de profesores, lugares donde aprender y hay cuatro milongas", expresó la cantante. 

Cantante con trayectoria

Ángela Herrera nació en Las Flores, provincia de Buenos Aires. Cursó estudios de guitarra y profesorado de música en la Escuela de Música, Danza y Teatro con Constancio Carminio, en la ciudad de Paraná (Entre Ríos). En 1994 se integró al grupo vocal "La Misión", y recorrió diversos escenarios del país y del exterior con un amplio repertorio de música popular latinoamericana y folklore argentino.
Recibió premios como ganadores del Pre-Cosquín de Córdoba, en el año 1996 como mejor grupo vocal y el 2º premio en el 14º Festival Internacional Musicanto Sudamericano de Nativismo en Santa Rosa, Brasil.
A partir de 1998 comenzó su carrera solista y compartió conciertos con músicos como Leonardo González, Gustavo Rocha, Carlos "Negro" Aguirre, Horacio Lapunzina y Luís Chávez Chávez.        
Viajó a México en dos oportunidades integrando la comitiva del Ballet Universitario de Entre Ríos, y representó a la Argentina en el Festival Internacional de Folklore de Santa Lucía 1999 (Monterrey) y el Festival Internacional de las Artes Coahuila 2000 (Nava).
En 2003 formó el trío Tres Copas junto a Ricardo Blanco y grabó un disco de Tango y Milongas titulado Retruco; y entre febrero de 2004 y marzo de 2005 realizó junto al músico una gira por Bolivia, Perú, Ecuador y Colombia.
Además, en 2006 se presentó en distintos escenarios, como el XIII Festival Nacional del Tango La Falda y grabó en Buenos Aires una nueva placa de tangos y milongas titulada "Otros Tiempos".

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