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a segunda fecha del certamen Apertura de Primera División quedará en el recuerdo de la familia Benítez y, claro está, del propio Oliver Benítez, defensor ushuaiense que luciera la casaca de la CAI de Comodoro Rivadavia y que representara a la provincia de Tierra del Fuego en varias oportunidades en los Juegos Binacionales de la Araucanía; quien por primera vez en su carrera fue al banco de los suplentes del plantel de Primera de Gimnasia de Esgrima de La Plata, que cayó ante Olimpo, por 1–0, en Bahía Blanca.
El joven central de nuestra ciudad, junto a un grupo conformado por otros siete juveniles del club, participó en la pretemporada que el elenco tripero realizó en México con vistas al inicio del actual Apertura, a las órdenes de Diego Cocca.
Desde luego, esta convocatoria al banco de los relevos lo ilusiona y le agiganta los deseos de trabajo para ganarse un lugar dentro del plantel y a la vez, que se produzca su ansiado debut.
“Estoy muy contento, al igual que toda mi familia. Ellos (por sus familiares) también de todo esto. Igual todavía me falta entrar, pero ya va a llegar el momento”, aseguró Oliver en diálogo con el diario del Fin del Mundo.
La experiencia de la pretemporada contribuyó a una mejora en la puesta física “pese a que estaba bien, necesitaba una preparación como ésta para sentirme mejor en mi condición personal, porque, indudablemente, el ritmo de Primera es otro”.
Más allá de lo que le toca compartir en su grata actualidad deportiva, Benítez sabe que “no debo relajarme, tengo que seguir entrenando duro para poder jugar”, confesó el central con muestras claras de entusiasmo por alcanzar el principal objetivo de cualquier futbolista que viene de las inferiores: poder jugar en Primera.
Por último, el defensor de gran porte, que supo desperdigar su juego en el selectivo de Griffa, en Rosario, le dedicó el cierre del diálogo a su familia, que es su fiel apoyo y sostén en su corta carrera deportiva.