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o hay mejor receta que conocer los puntos centrales de las próximas elecciones del 26 junio para no caer en errores que se mantendrán, como mínimo, hasta mediados de diciembre de 2015. Se eligen cuatro estamentos diferentes: gobierno (gobernador y vice), intendentes, 15 legisladores y 7 concejales para la ciudad de Ushuaia. En Río Grande y Tolhuin funcionarán elecciones en espejo. La totalidad de los cargos electivos de Tierra del Fuego entran en danza, con la posibilidad cierta de tener que optar entre las dos formulas de gobernación y vice que ingresen al Ballotage. Si esto sucede, el domingo 3 de julio, luego de saberse cómo quedan conformados los poderes legislativos y las intendencias, se sabrá cuál es la dupla que ejercerá el gobierno durante el próximo mandato. Será, sin dudas, una semana de alto voltaje.
Sólo hay que tener presente cinco grandes principios. Los cuatro estamentos van a estar en boletas separadas y en colores diferenciados. La gobernación puede resolverse en segunda vuelta, mientras que la intendencia de Ushuaia se obtiene por la simple mayoría de votos (quien obtenga tal sólo uno de diferencia, gana). Las dificultades pueden darse en la Legislatura, como en la elección de concejales. La misma marca sobre la posible boleta papel, genera el efecto contrario. Marcando candidatos a legisladores se los “tacha”, lo que implica que aquellos que superen el “piso” del 50% van hacia el fondo de la lista, mientras que los marcados en la boleta para el Concejo Deliberante de Ushuaia son “preferidos”, por lo tanto suben hacía la cima de la boleta. El alto “piso” para los candidatos a legisladores anula virtualmente las tachas y el razonable 25% de los concejales le da mucha movilidad a las candidaturas para el parlamento local. Los electores que no marquen a ningún candidato promueven que las listas de los legislativos queden en el orden en que fueron presentadas ante la Justicia Electoral.
Es importante conocer que la preferencia que se utiliza en Ushuaia, entre otras cosas, traslada la tensión de la interna a la elección general, lo que conlleva que los últimos pueden llegar a la ser los primeros. No será ni la primera ni la última vez que esto ocurra en las listas para el Concejo Deliberante de la ciudad.
La elección coincidente estará en manos del Juzgado Electoral y las Juntas Electorales, con la excepcional participación de dos vecinos que integrarán dos de los cinco lugares del organismo electoral de Ushuaia. A diferencia de años anteriores, sobre todo si se realiza en voto papel (casi un penal cobrado), los primeros resultados no darán a luz en las primeras horas del cierre electoral, y gran parte de Tierra del Fuego estará en vilo hasta largas horas de la madrugada del lunes siguiente.
Para evitar daños colaterales se pueden tomar varias medidas preventivas. Por un lado, realizar un amplío y claro proceso de información sobre el formato de la elección. Implica que el electorado sepa qué se vota y cómo se vota, particularmente en ambos poderes legislativos. También aportar elementos para decidir en el plano provincial donde, seguramente, habrá ronda final. Como siempre es posible votar en blanco, siendo que los “blanqueadores de votos” terminan por ser funcionales a la primera minoría.
Autoridades de Mesa y Fiscales tendrán una jornada que no olvidarán fácilmente. Todo indica que serán extendidas horas, siempre que no se produzcan trenzas entre fiscales partidarios. Para el caso que, cuando se habrán cada una de las urnas, se generen entredichos y acusación cruzadas por los votos, la noche del 26 de junio puede llegar a resultar eterna. Aquí cobra sentido la utilización de sistemas electrónicos de votación, siempre que cuenten con respaldo en papel. En este caso, en pocos minutos se conocerá quiénes estarán de festejos y los nombres de aquellos que transitarán una profunda desilusión. Cada cual tendrá cuatro años por delante, hasta la siguiente oportunidad.