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bservador meteorológico de profesión, padre de tres hijos y autodenominado “poeta social”, el reconocido escritor Luis Omar Comis, será uno de los tantos artistas locales que participaran del evento “Rock, arte y memoria”, a realizarse el viernes 25 de marzo en Diada Disco Pub como reflexión y encuentro de diversidad cultural a un día del aniversario del golpe de Estado de 1976. En esa ocasión, compartirá escenario con el guitarrista Damián Torres, para recitar algunas poesías musicalizadas, en el marco de un cronograma que también incluirá obras de teatro, bandas de rock, pintores, dibujantes y presentaciones de alumnos de colegios secundarios.
Historia de vida
Comis estudió Meteorología en Buenos Aires y, en 1989, buscando una salida laboral, se radicó en Esquel, provincia de Chubut, motivado en parte por los maravillosos paisajes sureños que mostraba por aquella época la película del comediante Luís Sandrini “El profesor patagónico”. La pasión literaria nacería poco tiempo después y alcanzaría once años de carrera artística y ocho libros publicados.
Recién comenzaba a aclimatarse en la árida hostilidad de la Patagonia, cuando la posibilidad de un cambio lo arrastró hacia la última ciudad del país, para desempeñarse en el aeropuerto de Ushuaia. Actualmente, continúa ejerciendo su profesión de meteorólogo, y es encargado de las mediciones realizadas a cada hora con el principal objetivo del arribo de los aviones.
“La idea mía era estar un poquitito en cada lugar y poder conocer la Argentina”, confiesa Comis, quien para entonces no escribía ni leía poesía –género en el que, luego, lograría incluso premios y publicaciones internacionales-; tan solo bosquejaba cuentos con pequeños y tímidos relatos.
Ya establecido en la capital de Tierra del Fuego, la idea de viajar a la Antártida se transformó en una sana obsesión y, en su calidad de observador meteorológico, permaneció en el continente blanco durante un año, desde octubre de 1999 hasta el mismo mes de 2000. Allí tomaría vida el impulsivo engendro interior de la poesía, motivado por la nostalgia de estar lejos de su esposa Andrea y de sus tres niños.
Podría haber escrito cartas o podría haber elegido cualquier otra forma de canalizar la necesidad de expresar sus sentimientos, pero el destino tuvo forma de palabras en verso y de esa experiencia extrema derivó su libro inaugural.
Las publicaciones
“Suaves palabras del alma” fue el lanzamiento formal de su carrera, editado casi inmediatamente después de regresar a la isla fueguina. “Cuando volví es como que el oído se agudizó, y la vista también, en esto de empezar a ver cosas que no veía y escuchar cosas que no escuchaba antes”, comentó el poeta, hoy adoptado como autóctono por la comunidad regional.
“En la Antártida lo descubrí a Benedetti, y yo quería escribir como él; encontraba mucha sencillez en lo que decía, y Benedetti fue tan generoso que me abrió la puerta a muchos poetas, y entonces ahí comencé a conocer la corrientes literarias”, agregó.
En 2001, salió de la imprenta “Caricias para el amor”, y aunque la crisis económica nacional y la escasa repercusión en la venta del texto pudieron haber frustrado sus expectativas, la historia tan solo había marcado sus pasos iniciales. Estaba en crecimiento el germen de las palabras efervescentes, que circulan sin pausa entre el pecho, la garganta, la mente y la pluma; por lo cual decidió estudiar la esencia de su actividad creadora y leer poesía hasta el cansancio.
Así fue que transcurrieron tres años, hasta que en el 2004 sacó a la luz “Azul oscuro”, y en su camino artístico se registran los títulos “Cuidemos nuestra salud”, “Contemplares” y “Adónde van los niños”, aunque el mayor reconocimiento llegaría con sus últimos libros “Sombras de la memoria” y “La intemperie”. Entre sus logros, se destaca el primer premio en un concurso internacional del que participaron más de 200 autores de 24 países, y sus metáforas consiguieron figurar en más de 40 antologías.
El estilo
“A mí me gusta la sonoridad de la palabra y esto de empezar a tener la necesidad de construir palabras, o destruir palabras también”, comentó, haciendo referencia a una de sus particularidades en la escritura: la conformación de vocablos arbitrarios y muchas veces inexistentes para el convencionalismo. “Hay palabras que yo no siento que me contienen, sobre todo en el dolor; entonces necesitás componer palabras nuevas, donde esos sentimientos se junten, sin importarme que el otro la vaya a entender; pero el otro después las entiende, porque yo no vengo del planeta Marte, vivo en esta tierra, y todos sentimos lo mismo”, explicó, casi como una declaración de principios y fundamentos.
Pegar dos palabras, incluso antagónicas, para encontrar un nuevo significado es un recurso personal utilizado para una descripción más exacta de la sensación que lo domina, aun en la más profunda subjetividad, inclusive en la contradicción permanente. “Eso es lo que somos también, seres totalmente contradictorios”, sostiene.
Pero el compromiso social también se plantea como uno de sus primordiales objetivos. “No publico libros para que los lea yo –dijo-, sino que la idea es que los lean otros, y ahí es donde está interesante esa movida de que se genera como una memoria colectiva que activa, y la palabra que yo escribo se vuelve verbo en acción”.
24 de marzo
Respecto de su visión sobre el golpe de Estado de 1976, Comis remarcó que “si uno se pone a ver para dónde quiere ir tiene que saber de dónde viene, y sobre todo yo creo que lo que escribo tiene que ver más con lo social, pensar que mi compromiso hoy con lo que digo 30 años atrás hubo gente que puso la sangre en eso”.
“La poesía es un medio de comunicación creo que muy fuerte, creo que la palabra; no es casual que en la dictadura se hayan perseguido a pensadores –agregó-. La dictadura fue lo más atroz que tuvimos, porque el Estado generó esa violencia, pero sigue como resabios, siempre se sigue encontrando gente que tiene comentarios que vos decís cómo puede seguir pensando eso”.
Consideró que “toda la movida que se está haciendo con el tema del 24 tiene que ver también con esto de que los jóvenes empezaron a participar más y esa relación de que en esa época fueron los jóvenes los que se perseguían, y me parece que eso también está bueno que sea como una pancarta que lleven, sobre todo de libertad, de paz”.
Asesinato del artista Miguel Pereyra
En el evento del próximo viernes 25 de marzo, la banda de rock Jardín Humano, en una canción originalmente instrumental, incorporará el recitado del poema “Llovenos Miguel”, dedicado al músico y artista plástico Miguel Pereyra, asesinado el año pasado de un disparo en la cabeza, en un hecho aun sin resolver. “La muerte de Miguel lo que me genera es espanto, pero el espanto no tiene que paralizarnos, todo lo contrario, nos tiene que movilizar; porque si nosotros nos quedamos, el que pegó el tiro ganó, y no ganó, porque Miguel está más presente todavía”, indicó el escritor.
“Yo en el texto que traté de escribir y contar la sensación mía –detalló-, y lo que yo sentía, lo que pasó en los artistas con Miguel; es eso, decir que estamos vivos, y que sabemos que la próxima bala tiene el nombre de cada uno de nosotros y que tenemos que hacer todo lo posible para que esa bala no se dispare, porque no podemos quedarnos a esperar que haya otra víctima”.
Su tarea es su aporte
Actualmente, Luis Comis trabaja la palabra escrita en los cursos que lleva adelante y sus reuniones mensuales del Café Literario son un clásico para un grupo de personas que ha hecho de ese espacio un lugar de aprendizaje y de lectura. Además, coordina un taller en la biblioteca Sarmiento; en la organización de lucha contra las adicciones Reencontrándonos y en las escuelas que lo convocan eventualmente para transmitir su conocimiento a los estudiantes.
Llovenos Miguel
La bala sin nombre
que mata sin preguntas
el arte no muere
lo confirma Miguel
Miguel tambor
Miguel pintura
vamos contra el miedo
que nos paraliza
el espanto anda
entre la sangre
entre las tripas
andamos silenciosos
los artistas
pariendo vida
luz que se ve
más allá del olvido
Miguel llovizna
Miguel nieve
consternados
estamos
espantados
nos quedamos
más no seremos
silencio que no dice
haremos de nuestro
silencio palabra-pancarta
contra la muerte
diremos
Miguel justicia
Miguel memoria
lloramos claro
porque el arte es vida
y nos duele
la bala muerte
somos todos
asesinados
nuestro verdugo
tiene nuestro
nombre
en su próxima bala
y vos que sos
Miguel prójimo
Miguel solidario
nos juntás
para nombrarnos
en tu nombre
Miguel arte
Miguel pueblo
ahora nos movilizamos
nos movemos
decimos arte
decimos voces
nos espantamos
nos morimos
con vos
nos nacemos
de entre nuestro miedo
y te nombramos
Miguel arte
Miguel compañero
te anunciamos
sin balas
sin miedo
abrí el cielo
llovenos
acá estamos
diciendo
justicia Miguel
no te olvidaremos |