18 mil kilómetros de travesía

Recorren Sudamérica en un R4 creando conciencia ambiental

14/09/2011
E
l 4 de abril de 2010, Elena Alonso (30) y Abel Mariño (37) salieron de Manizales, Colombia, a bordo de un Renault 4 del ’89 en busca de un sueño, el recorrer América del Sur llevando a todos los rincones y comunidades posibles un proyecto cultural y educativo que impulsan desde la Asociación Nomadak . Tras completar 18 mil kilómetros de ruta, la semana pasada el equipo arribó a Ushuaia donde dio por finalizada esta extraordinaria proeza.
Muy pronto la dupla espera cerrar oficialmente la cruzada solidaria con la realización de una nuestra cultural abierta a toda la población, donde exhibirá todo el documental reunido en un año y medio de experiencia altruista.
Por estos días los viajantes realizarán actividades en diversas instituciones públicas y privadas y barrios de la capital fueguina, principalmente en materia de concientización ambiental. En este marco, la organización buscará difundir herramientas claves para lograr desde lo individual, un medio ambiente más sustentable. Para eso realizaran charlas talleres de reciclajes abiertos al público en general. A la fecha han desarrollado
Actividades con la comunidad educativa del Centro de Actividades Alternativas para Discapacitados (CAAD), en la Feria Artesanal, y grupos de adolescentes interesados en la temática.
Cabe destacar que esta iniciativa es subvenciona con el esfuerzo de los propios miembros de la ONG, que realizan diversos tipos de artesanías para costear todas sus propuestas. También han cruzado el continente de apunta a punta, articulando con municipios y comunas, que con pequeños aportes financieros facilitaron que la organización pudiera desarrollar esta novedosa propuesta. No obstante, en Ushuaia el proyecto Nomadak aun no ha recibido apoyo por parte de ningún organismo oficial. Solo la empresa Canoeros ha comprometido un aporte económico, con el fin de que los viajantes puedan realizar su cometido.

Educadores sin fronteras

Sin lugar a dudas un protagonista de esta travesía es el “Trompirojo”, el automóvil añejo que da vida este ambicioso proyecto, a una velocidad máxima de 80 kilómetros por hora. Incluso se ha transformado en un hogar y un aula móvil, donde los educadores sin fronteras llevan los elementos básicos para subsistir el proyecto. En el camino también se sumó “Juancho”, un amistoso perro que se ha transformado en un fiel compañero de andanzas.
Elena y Abel dejaron todo para cumplir este proyecto que duró un año y medio que será el comienzo de muchos otros. Ella es originaria de Bilbao, España. Su formación profesional es Educadora Social, con una amplia experiencia en el ámbito de intervención socio–educativa con colectivos en situación desfavorecida. Su espíritu viajero y de cooperación, le ha llevado a muy diferentes destinos, desde Ucrania hasta México, a trabajar en diversos proyectos Sociales.
Al concluir esta etapa la mujer contó que regresará a su país. En diálogo con el EDFM Alonso reflexionó que “con esta experiencia hemos aprendido un montón de la vida, además de visitar un muchos lugares, personas, culturas, a nivel personal la experiencia es impresionante”, al anotar que “se aprende a valorar lo que teníamos antes: cosas sencillas, como el agua caliente, una cama y por supuesto la familia y los afectos”. La entrevistada se mostró satisfecha con los resultados logrados en estos casi 18 meses de trabajo: “La gente a quedado muy concientizada, con los contenidos entregados, especialmente en los lugares pequeños, donde tienen pocas oportunidades de acceder a estos conocimientos”, aseguró.
Por su parte Abel cuya profesión es Diseñador Visual y artesano por oficio posee amplia experiencia y conocimiento en el trabajo de reciclaje y reutilización de las materias. También con gran espíritu viajero y de aventura, ha realizado varios viajes por Latinoamérica, trabajando con las comunidades aún en vías de desarrollo, mostrándoles técnicas de trabajo con la madera, para así colaborar con su economía diaria de sustento. Mariño regresará a su Colombia natal, para continuar con las actividades de la Asociación Nomadak, realizando el mismo recorrido con el R4.

Una propuesta altruista

En sus orígenes el proyecto Nomadak apunta a la promoción cultural y educativa en las zonas rurales más desfavorecidas de los países de la Región Andina. Actualmente las actividades se centran en talleres educativos, principalmente para niños y mujeres de estas zonas.
Otro de los abordajes centrales son los talleres de sexualidad y la transmisión de material audiovisual latinoamericano, en pantalla gigante, con el objetivo de dar a conocer la riqueza visual de las diferentes culturas Sur Americanas, y de reflexionar sobre sus contenidos sociales y culturales. Este acercamiento de material latinoamericano posee además un doble significado, y es frenar la “invasión” de material visual proveniente en su mayoría de los Estados Unidos, el cuál transmite una cultura lejana, ajena y en muchos casos irreal, que crea estereotipos vigentes en la sociedad actual, principalmente en los jóvenes, los principales consumidores de cine, y a su vez los mas vulnerables a los mensajes que del mismo reciben.
Por ello, Nomadak lleva cine –debate a todas las zonas, principalmente a aquellas a las que no llega de manera habitual, por escasez de recursos o por lejanía de los centros urbanísticos. De este modo el cine se convierte en un disparador para promover la reflexión, tanto en mayores como chicos. En tanto, los interesados en conocer mas detalles de esta propuesta podrán acceder a la pagina oficial del proyecto Nomadak: www.nomadak.info.