ese al alineamiento con Estados Unidos, en la Casa Rosada aseguran que no habrá comunicación sobre la temática dado que evitan confrontar con la Iglesia Católica como en las viejas épocas.
Luego de que el Papa asegurara que “no teme” a la administración republicana y reafirmara que seguirá defendiendo “con firmeza” el mensaje del Evangelio, tras pedir el cese al fuego en la escalada entre Estados Unidos e Irán, lo que despertó las críticas del estadounidense, en la administración libertaria se cuidaron de tomar partido.
“Como todo emperador tuvo su primer conflicto con la Iglesia Católica”, ironizó una importante fuente, aunque dejó en claro que la Argentina no se expediría formalmente sobre el tema.
Los gestos del presidente Javier Milei hacia su par Donald Trump son constantes, aunque en esta oportunidad, a la espera de la visita del sucesor de Jorge Bergoglio, en Balcarce 50 prefieren el silencio.
A diferencia de Milei, otros referentes del escenario geopolítico de derecha, como la presidenta del Consejo de ministros de Italia, Giorgia Meloni, tomaron prudente distancia del republicano, lo que ocasionó el malestar del mismo que la tildó de “poco valiente”.
“Decir cualquier cosa en contra de Trump es pelearte con él”, calculó un hombre de la mesa política que designó el mandatario. Tras varios rescates con sello estadounidense, en el oficialismo lo que menos quieren es romper relaciones con el principal aliado internacional del país al que le deben más de los que se atreven a admitir. (Noticias Argentinas)