a viralización de un supuesto ranking elaborado con inteligencia artificial que calificó a Río Grande como una de las ciudades “más depresivas” del país abrió un debate sobre salud mental, desinformación y estigmatización social. Desde el Municipio cuestionaron la falta de sustento científico del informe y remarcaron que no puede reducirse la realidad emocional de una comunidad a estereotipos vinculados al clima o al contexto económico.
La directora general de Salud Mental y Adicciones de Río Grande, Andrea Manavela, sostuvo que el fenómeno evidenció tanto el impacto de la desinformación como la reacción de la propia comunidad frente a esos discursos. “Lo más importante de lo que sucedió fue cómo la comunidad rápidamente salió a poner en palabras la situación y a responder desde sus propias experiencias”, afirmó.
La funcionaria señaló que el contenido viral reproducía prejuicios históricos sobre las ciudades patagónicas. “Se parte de una causalidad muy rudimentaria: viento, frío y depresión. Hay que sospechar de esos mensajes tan simplificados”, expresó.
Manavela remarcó que el informe carece de bases científicas y se construyó a partir de información repetida en internet y estereotipos instalados. “La inteligencia artificial toma información disponible y muchas veces reproduce prejuicios o tipificaciones sin ningún tipo de validación científica”, explicó.
En ese contexto, advirtió sobre el uso incorrecto de conceptos vinculados a la salud mental. “Depresión es una psicopatología y es un diagnóstico que tiene que realizar un profesional capacitado. No podemos patologizar emociones propias de momentos difíciles que atraviesa una comunidad”, sostuvo.
La directora reconoció que la situación económica actual y la pérdida de empleo generan malestar social y afectan emocionalmente a muchas personas. “La pérdida de trabajo es un factor de riesgo para la salud mental y genera sufrimiento no solamente en quien la atraviesa directamente, sino también en su entorno y en toda la comunidad”, indicó.
Sin embargo, insistió en que ese escenario no debe derivar automáticamente en diagnósticos generalizados. “Es lógico que existan tristeza, preocupación o alteraciones vinculadas al contexto, pero eso no significa etiquetar rápidamente a toda una comunidad bajo una categoría psicopatológica”, afirmó.
En esa línea, destacó la importancia del acompañamiento comunitario y de los vínculos sociales como herramientas centrales para la promoción de la salud mental. “No hay que perder de vista que enfrente tenemos a un semejante al que podemos acompañar desde nuestro lugar”, señaló.
Manavela también valoró las respuestas espontáneas de vecinos y usuarios en redes sociales frente al ranking viral. “Mucha gente salió a contar lo que Río Grande le dio en términos de trabajo, familia, proyectos o comunidad, incluso personas que ya no viven acá”, expresó.
La funcionaria sostuvo que esa reacción colectiva también refleja un fuerte sentido de pertenencia. “Somos una comunidad y todos merecemos estar bien acá. Río Grande tiene dificultades, como cualquier ciudad, pero también tiene una enorme riqueza vincular y comunitaria”, afirmó.
Consideró que el debate debe servir para reflexionar sobre el uso de la inteligencia artificial y la circulación de contenidos sin verificación. “Nuestro clima puede ser hostil muchas veces, pero eso no determina la salud mental de una población. Son problemáticas complejas que no pueden reducirse a un ranking viral”, concluyó.