a preocupación por el futuro de la producción fueguina y la necesidad de abrir nuevos mercados para las pequeñas y medianas empresas marcaron el eje central de la agenda del Ministerio de Producción y Ambiente. Mientras el Gobierno provincial ultima los detalles de una nueva edición de la Expo PyME en Río Grande, la administración fueguina también busca sostener herramientas de protección para la industria local frente a medidas nacionales que podrían afectar miles de puestos de trabajo.
El ministro de Producción y Ambiente, Francisco Devita, advirtió que la situación de la industria electrónica genera una creciente preocupación dentro del Gobierno provincial y sostuvo que algunas decisiones vinculadas al comercio exterior podrían tener consecuencias directas sobre el empleo. Alertó sobre la posible caída de las medidas antidumping que actualmente protegen la fabricación de aires acondicionados frente a la competencia de productos importados provenientes de países asiáticos.
Durante este año vencerán mecanismos de protección vinculados a Tailandia y posteriormente ocurrirá lo mismo con China, una situación que ya fue planteada por la Provincia ante las autoridades nacionales. “Me preocupa mucho la caída de las medidas antidumping de aires acondicionados”, afirmó Devita en ¨Zoom a Diario¨ al señalar que el Ejecutivo fueguino presentó propuestas ante la Secretaría de Coordinación de Industria de la Nación para intentar extender esos instrumentos.
La inquietud no se limita únicamente a la producción de un producto específico, actualmente “de 6.500 trabajadores industriales, más de la mitad pertenece a aires acondicionados. Si esta medida se cayera, es muy difícil que continúe el mismo nivel de empleo”, sostuvo el ministro. A partir de ese escenario consideró que la defensa de la industria debería trascender diferencias partidarias y convertirse en una política común de todos los sectores institucionales, empresariales y políticos de la provincia.
En ese sentido remarcó que “sería bueno que estemos todos encolumnados en la misma defensa, porque me parece fundamental poder mantener una protección. No somos China y es muy difícil poder competir con la tecnología, con la intensidad de la mano de obra y con 40 años de políticas industriales instaladas que acá no tenemos”.
El funcionario cuestionó además las críticas que reducen el subrégimen industrial fueguino a una simple actividad de ensamblaje y defendió la capacidad tecnológica instalada en las plantas radicadas en la provincia. Según indicó, existe potencial para ampliar la producción hacia nuevos segmentos vinculados a autopartes, módulos electrónicos para automotores, maquinaria agrícola y otros desarrollos industriales complementarios.
“Es una falacia cuando se trata de mostrar a Tierra del Fuego como una gran ensambladora de celulares”, afirmó. Sostuvo que la provincia dispone de infraestructura, conocimiento técnico y recursos humanos especializados que podrían utilizarse para diversificar la producción si existieran mayores niveles de flexibilidad dentro del esquema industrial vigente.
Entre las propuestas elevadas al Gobierno nacional, Devita mencionó la posibilidad de habilitar producciones acotadas y mecanismos de complementación industrial entre empresas del subrégimen, estas herramientas permitirían aprovechar mejor la capacidad instalada y generar nuevos negocios en momentos donde la caída del consumo obliga a buscar alternativas para sostener la actividad.
“La verdad es que necesitamos una ventana aunque sea para poder ampliar la matriz actual”, expresó al defender la necesidad de adaptar algunas reglas productivas para favorecer nuevos proyectos y reducir costos operativos.
El planteo industrial convivió durante la entrevista con la presentación de la Expo PyME, que se realizará el próximo sábado de 16 a 20 en el Centro Cultural Yaganes de Río Grande. La iniciativa busca reunir a empresas, emprendedores, entidades financieras y potenciales compradores de bienes y servicios fueguinos en un espacio orientado a generar oportunidades comerciales concretas.
Devita explicó que el evento fue diseñado como una instancia de vinculación empresarial destinada a fortalecer el entramado productivo local. “La idea es armar una especie de networking donde podamos vincular a potenciales tomadores de servicios con los prestadores de servicios”, señaló al destacar que muchas empresas fueguinas poseen certificaciones de calidad y capacidad operativa para competir en mercados más amplios.
Uno de los sectores sobre los que se concentrará especialmente la actividad será el hidrocarburífero. Según indicó el ministro, existen numerosos servicios que actualmente son contratados fuera de la provincia y que podrían ser prestados por empresas locales si se generan los contactos adecuados y se acompaña el desarrollo de proveedores.
Hidrocarburos y proveedores locales
“Nosotros apuntamos a que haya 100% de proveedores locales. Ese es nuestro ideal”, afirmó. También mencionó oportunidades vinculadas a la pesca, la acuicultura y nuevos proyectos productivos que comienzan a desarrollarse en distintas localidades fueguinas.
La Expo incluirá además una ronda de financiamiento previa a la apertura formal del evento. Entre las 15 y las 16 participarán representantes de bancos públicos, entidades privadas y organismos de garantía con el objetivo de presentar herramientas crediticias disponibles para emprendedores y PyMEs.
El acceso al financiamiento aparece actualmente como una de las principales demandas del sector privado. “Una de las situaciones que nos están marcando hoy justamente es la necesidad de financiamiento y de acceso al financiamiento”, señaló Devita al describir las dificultades que enfrentan muchas empresas en un contexto de caída de ventas y aumento de la morosidad.
Junto con la búsqueda de nuevos mercados y herramientas financieras, el ministro también reclamó avanzar en procesos de desburocratización que faciliten la comercialización de productos fueguinos hacia el resto del país. Como ejemplo mencionó el caso de productores que cuentan con certificados de origen pero encuentran dificultades administrativas para vender sus productos en el territorio continental.
“Yo me puedo comprar algo desde China y me llega sin ningún tipo de problema, pero quiero sacar un producto mío a 300 kilómetros y no lo puedo sacar”, relató al reproducir el reclamo planteado por un empresario local.
Para Devita, la combinación de defensa industrial, desarrollo de proveedores, acceso al crédito y eliminación de obstáculos burocráticos constituye una condición indispensable para sostener la actividad económica provincial. Por eso insistió en la necesidad de construir acuerdos amplios que permitan proteger sectores estratégicos y acompañar nuevos procesos productivos.
“Yo lo defino siempre como industricidio. El daño que se está provocando en las industrias locales es muy fuerte y no vamos a poder volver de eso”, advirtió. Y concluyó que “no hay posibilidad de desarrollo de una nación sin producción local”, al reclamar consensos duraderos para resguardar aquellas actividades que considera fundamentales para el futuro económico de Tierra del Fuego.