n pleno centro costero de Ushuaia, donde miles de vecinos y turistas transitan todos los días, la actualización de la estación de servicio YPF parece haber encontrado su versión definitiva: una obra paralizada.
Mientras tanto, un servicio público esencial funciona a medias: solo se despacha combustible. El resto quedó atrapado entre promesas, demoras, irregularidades de todo tipo y color, y vaya a saber qué explicación.
Todo un atractivo para la ciudad más austral del mundo: una estación de servicio a medio terminar en una de sus postales más emblemáticas. Al menos la espera ya forma parte del paisaje.