rabajadoras del servicio de Obstetricia del Hospital Regional Río Grande denunciaron públicamente una situación de presunto hostigamiento, violencia laboral y amenazas que, aseguran, afecta el normal desarrollo de sus tareas y el funcionamiento del área. La acusación apunta contra un médico contratado que comenzó a desempeñarse en marzo de este año.
Según expresaron las denunciantes, los hechos motivaron la presentación de actuaciones ante las autoridades del hospital, el Ministerio de Trabajo, el Ministerio de Salud y el Juzgado Laboral, organismos a los que solicitaron intervenir para que cesen las conductas denunciadas.
En un comunicado, las trabajadoras sostuvieron que enfrentan "hechos que consideramos de maltrato, violencia, hostigamiento y amenazas que interfieren en el normal desarrollo de nuestras funciones", atribuidos a un profesional médico contratado. Asimismo, remarcaron que el único objetivo de las presentaciones realizadas es garantizar un ámbito laboral "seguro, respetuoso y libre de violencia", tanto para el personal como para las pacientes y el resto de los trabajadores del hospital.
Las denunciantes también reclamaron que la investigación se lleve adelante con celeridad, imparcialidad y transparencia, y pidieron a las autoridades que adopten medidas de protección para quienes desempeñan funciones en el servicio mientras se sustancia el proceso.
Al hacer pública la situación, el personal de Obstetricia sostuvo que la decisión busca visibilizar un problema que consideran grave y promover una respuesta institucional. "Esta publicación tiene como finalidad visibilizar una situación que nos preocupa personal y profesionalmente, reclamando una pronta respuesta institucional. Basta de violencia laboral", expresaron en el documento difundido.