Desde el CADIC advierten por la fuga de científicos
Sistema científico

Desde el CADIC advierten por la fuga de científicos

Investigadores denunciaron que la profundización del desfinanciamiento del CONICET ya provoca la salida de profesionales formados durante años y alertaron que la paralización de ingresos, el recorte de becas y la falta de financiamiento comprometen el futuro del sistema científico argentino y el desarrollo de investigaciones estratégicas en Tierra del Fuego.
07/07/2026
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l progresivo desfinanciamiento del sistema científico nacional ya tiene consecuencias concretas en Tierra del Fuego. Desde el Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC-CONICET) advirtieron que la reducción de becas, la demora en el ingreso de investigadores a la carrera científica y la falta de financiamiento para proyectos están acelerando la salida de profesionales altamente capacitados, muchos de ellos especializados en problemáticas propias de la provincia.

El doctor en Biología e investigador del CADIC, Gustavo Lovrich, sostuvo que el organismo atraviesa "uno de los embates más serios desde el menemismo" y explicó que las medidas implementadas desde diciembre de 2023 afectan toda la estructura de formación de nuevos científicos. En ese sentido, recordó que actualmente permanecen sin incorporarse unos 400 investigadores que ganaron concursos nacionales en 2023, mientras numerosos becarios finalizan sus becas sin posibilidades de continuar la carrera científica.

Para dimensionar la situación, Lovrich explicó cómo se forma un investigador del CONICET. Tras completar una carrera universitaria, los profesionales acceden por concurso a una beca doctoral de 5 años y luego a una beca posdoctoral de 3 años. Recién después de ese recorrido, que demanda al menos 8 años de formación, pueden concursar para ingresar a la planta permanente del organismo. "Los concursos siempre fueron públicos y evaluados por pares. Hasta 2023 funcionaban regularmente y quienes terminaban sus becas podían acceder a una prórroga hasta que se resolviera el ingreso a carrera. Todo eso se modificó. Hoy hay menos becas, ya no existen esas prórrogas y los concursos se fueron postergando, por lo que muchos investigadores se quedan directamente sin trabajo cuando finaliza su beca", explicó.

El investigador remarcó además que las becas constituyen un régimen laboral precario, ya que no generan aportes jubilatorios ni antigüedad. "Hay personas de 40 o 42 años que siguen siendo becarias. Cuando llegue el momento de jubilarse van a descubrir que todos esos años prácticamente no cuentan. Es parte de una política que no sólo desfinancia al sistema, sino que también impide el recambio generacional", afirmó.

La situación también impacta sobre las investigaciones en curso. Según detalló, la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica dejó de financiar numerosos proyectos que ya habían sido adjudicados mediante concursos nacionales, mientras que el financiamiento propio del CONICET resulta insuficiente para sostener las tareas de investigación. "El mejor financiamiento disponible hoy ronda los 26 millones de pesos para tres años. Eso representa menos de un millón de pesos por mes para comprar insumos, realizar campañas de campo, cargar combustible, reparar equipos o adquirir instrumental. Es absolutamente insuficiente para hacer investigación científica", señaló.

Lovrich indicó que tampoco existen alternativas viables de financiamiento internacional, ya que la mayoría de los proyectos requieren aportes compartidos entre instituciones extranjeras y el Estado argentino. "Nos dicen que busquemos fondos afuera, pero la contraparte argentina ya no puede aportar recursos. Así es muy difícil sostener cualquier proyecto", sostuvo.

El científico advirtió que este escenario está acelerando una nueva fuga de cerebros, especialmente en ciudades como Ushuaia. "La gente se queda sin trabajo, sin salario y termina buscando oportunidades en otros lugares del país o directamente en el exterior. En el CADIC ya perdimos entre diez y quince personas formadas durante años en investigaciones vinculadas específicamente a Tierra del Fuego y todo indica que vamos a seguir perdiendo más cuando terminen las becas que hoy están vigentes", alertó.

A su entender, el deterioro no se limita al presente sino que compromete el futuro del sistema científico nacional. "El sistema deja de alimentarse de jóvenes investigadores porque ya no encuentran incentivos para seguir esta carrera. ¿Qué profesional recién recibido va a elegir dedicar ocho años de formación para terminar cobrando un salario que apenas alcanza para vivir y sin certezas de poder ingresar a la carrera científica? Así el sistema se va envejeciendo, pierde nuevas ideas y lentamente se va vaciando", expresó.

Lovrich lamentó que tampoco existan políticas provinciales que permitan amortiguar el impacto de la crisis, como ocurrió durante la década de 1990 con programas locales de becas destinados a sostener investigaciones de interés para Tierra del Fuego. "El CADIC produjo buena parte del conocimiento sobre la historia, la biología, el ambiente y los pueblos originarios de esta provincia. Todo ese conocimiento después llega a las escuelas y a la sociedad. Por eso resulta tan difícil entender que se desmantele un sistema que genera conocimiento estratégico para el país", concluyó.

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