l rojo se adueñó del Martial y, por una noche, pareció que la montaña había decidido devolver con fuego todo lo que el invierno le viene negando. Alrededor de las 20 del sábado, una bengala lanzada desde la Bahía Ushuaia alumbró la ciudad y dio paso a la tradicional Bajada de Antorchas, uno de los espectáculos centrales por el Día del Montañés.
Desde el Glaciar Martial, 120 esquiadores profesionales descendieron iluminando la nieve primero con bengalas y luego con antorchas, mientras el resplandor podía seguirse desde distintos puntos de Ushuaia. La jornada había comenzado con shows artísticos, demostraciones en el snowpark, degustaciones de gastronomía local y reconocimientos, para culminar con la quema del muñeco.
La postal tuvo, además, una ironía inevitable: después de un comienzo de temporada marcado por la escasez de nieve y las dificultades económicas que golpean a quienes trabajan en la montaña, el Martial finalmente se vistió de rojo. Esta vez, por celebración.