n informe oficial sostiene que los medicamentos de uso frecuente cuestan en Argentina tres veces más que en otros países. El dato adquiere otra dimensión cuando se lo cruza con salarios que perdieron capacidad de compra, empleo formal en retroceso, alta informalidad y hogares cada vez más endeudados.
La metformina, la levotiroxina o un antihipertensivo se compran todos los meses, aunque el sueldo no alcance. Fue el propio Gobierno el que puso en números cuánto más caro es medicarse acá. Con ese diagnóstico sobre la mesa, ya no hay desconocimiento posible. La falta de acción también es una decisión política.