l intendente de Río Grande, Martín Perez, formalizó ante la representación diplomática de Chile en Argentina su preocupación por una ronda de negocios desarrollada en Punta Arenas, con participación de empresarios y representantes provenientes de las Islas Malvinas.
El jefe comunal consideró que estas iniciativas favorecen los intereses británicos en el Atlántico Sur y comprometen los vínculos de cooperación construidos entre ambos países.
El planteo fue transmitido mediante una nota dirigida al embajador chileno Gonzalo Cristian Uriarte Herrera, en la que expresó su malestar por actividades comerciales que, a su entender, contribuyen al sostenimiento de la ocupación británica del archipiélago.
“Chile es nuestro hermano, nuestro amigo y nuestro aliado estratégico. En la isla de Tierra del Fuego tenemos una historia y un futuro común”, sostuvo Perez, al fundamentar su posición en la estrecha relación que mantienen las comunidades de ambos lados de la frontera.
Sin embargo, advirtió que determinados acercamientos económicos resultan incompatibles con ese espíritu de cooperación. “Nos preocupa que en Punta Arenas se realicen actividades empresariales que terminan ayudando y asistiendo a los ocupantes ilegales de nuestras islas Malvinas”, manifestó.
El intendente vinculó su cuestionamiento con la necesidad de preservar una relación bilateral que trasciende los acuerdos institucionales y se sostiene en décadas de convivencia, intercambios comerciales y relaciones familiares.
“Esas actividades van en contra de todo lo que, desde hace décadas y décadas, costó tanto construir juntos entre argentinos y chilenos”, señaló, al advertir sobre las consecuencias políticas de promover vínculos económicos con representantes del territorio ocupado.
En su presentación, Perez también reivindicó la centralidad de la Causa Malvinas para Tierra del Fuego y el conjunto del país, particularmente por sus implicancias sobre la soberanía nacional, los recursos naturales y los intereses estratégicos argentinos.
Asimismo, destacó la presencia histórica de la comunidad chilena en Río Grande y los vínculos sociales y culturales que caracterizan a la región austral, como fundamentos para sostener una relación de integración permanente.
Finalmente, solicitó que su posición sea trasladada a las autoridades nacionales de Chile, con el propósito de expresar formalmente la preocupación fueguina y evitar que iniciativas empresariales vinculadas a Malvinas deterioren las relaciones entre ambos países.