Efemérides - El 13 de agosto de 1901

Esto pasó en nuestra región

12/08/2010
C
rece la cantidad de reclusos en el penal de Puerto Cook

Este día, aparece publicada en el diario porteño “El País” una extensa crónica sobre el desenvolvimiento del penal de Puerto Cook, en la isla de los Estados. El autor comienza con una descripción climatológica: “Aquí cuando no llueve graniza, cuando no graniza nieva, y cuando ni llueve, ni nieva, ni graniza, las rachas (de viento) amenazan derrumbarlo todo y casi no dejan asomar las narices”.
Luego, describe “la hermosa bahía de Cook (…) la vista contempla el hermoso panorama de los altos cerros, a cuya falda se extienden (…) vistosos y cómodos departamentos construidos de madera (…) En su playa arenosa y de cantos rodados se ha construido un ancho y sólido muelle, como de 15 metros de largo y el que da acceso a un murallón de 12 metros de ancho”. Allí se erigen espléndidas casas para el jefe del presidio, el jefe del destacamento, el cuerpo de guardia, para soldados y los penados. El cronista da cuenta que “hasta el 17 de abril último el número de éstos se elevaba a 104”.
Al referirse a la actividad que realizan “pues muchas veces he oído decir en Buenos Aires que en el presidio los penados vivían en la más completa holganza. Nada más erróneo que esto, trabajan en las horas reglamentarias, y también olvidaba decir, en el acarreo de agua de los chorrillos (…) Los trabajos de carpintería que tanto han embellecido a Puerto Cook” también habían sido hechos por los penados.
Más adelante, el viajero denuncia la situación alarmante que se vive en medio del más absoluto aislamiento y de esas extremas condiciones climáticas. Se refiere a la ausencia de médicos que hace que en caso de enfermedad cada uno “tiene que curarse como pueda”. Reclama entonces que “ya que en la isla hay como doscientos seres humanos que si los aprieta la rueda no hay quien los cure, (…) que un médico de la armada vaya a Cook y se quede allí hasta que vaya otro médico a relevarlo en el próximo transporte. De esta manera habría médico en la isla, lo que aparte de ser un consuelo y una esperanza de encontrar buen amparo en una dolencia, se proporcionaría a los facultados la oportunidad de conocer este apartado rincón, que no es tan feo como lo han pintado muchos”.