S
u discurso se basa en recomponer desde la educación los valores primarios de las personas y la puesta en práctica de acciones tan sencillas como el por favor, perdón, permiso y muchas gracias. Con 63 años y con la energía que pocos saben vivir, la escritora Silvia Encaje se encuentra por estos días en Ushuaia –y por noveno año consecutivo– brindando charlas en instituciones educativas primarias y secundarias, centros de jubilados y vecinales; y todo aquel espacio donde haya oídos dispuestos a escucharla.
Se autodefine como filósofa práctica y autodidacta, seguidora de pensadores antiguos y contemporáneos. Entre sus antecedentes la avalan más de 25 años de labor voluntaria en hospitales, cooperadoras asilos e institutos de menores. Escribió más de catorce libros sobre la temática “del buen vivir” . La llaman también “la loca de los mensajes”, ya que mientras vive en Buenos Aires reparte en subterráneos y espacios públicos papelitos con reflexiones, siempre con la ambición de incide en la conciencia de quien se cruza en su camino. Incluso, tiene más de 2 millones de mensajes repartidos.
En diálogo con EDFM Silvia Encaje manifestó que “tenemos que apostar a volver desde la educación a poner en movimiento los valores que hemos dejado de lado y nos mantendrá como sociedad humana”, y aseveró que “todos nos damos cuenta que es necesario, que hay un gran vacío en ese sentido, porque la gente está preocupada por otras cosas”.
Su vocación de ayudar parte de un diagnóstico muy objetivo de la realidad actual: “La gente ha perdido la esperanza de saber que puede, que el mañana le trae cosas nuevas. Están desesperanzados, tristes, con una cabeza negativa que dice: no puedo, no voy a poder lograrlo” entonces aseguró “con ejemplos, experiencias de otros seres que pasan alrededor nuestro con otras capacidades diferentes, que los vemos que salen adelante que nos muestran, que pueden muchas cosas pese a sus limitaciones”. Así adujo: “Es solo por un momento detenernos a mirar afuera lo que les pasa a otro, nos ayudaría, porque estamos encerrados en nuestros problemas y el problema del ser humano, es lo que tiene adentro”.
En ese sentido, la mujer aseguró “lo que le falta a las personas es lo que dijo Sócrates hace más de dos mil años: “Conócete a ti mismo”. Saber que hay nosotros mismo, es saber que hay adentro nuestro, además del cerebro que es una maquina perfecta que nos ayuda para todos”. Por ello instó “a los adultos les digo, tienen que comunicarse más, hablar, bailar más y divertirse porque la vida es alegría. Nosotros somos los que estamos confundidos, la vida es vida y cada uno va eligiendo como la quiere vivir. Lo importante no son los logros que obtengamos en la vida, sino el camino recorrido hasta conseguirlo”, concluyó.