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a posibilidad de que Claudio Ricciuti sea juzgado en el juicio político que se sigue en su contra dependerá de la definición que adopte el Superior Tribunal de Justicia en el marco de la medida autosatisfactiva que fue presentada por el abogado Demetrio Martinelli, en su carácter de defensor del vocal del Tribunal de Cuentas.
Según indicó Martinelli, la presentación apunta a que la Corte se expide respecto de la decisión de la gobernadora Ríos de rechazar la renuncia que le presentara Ricciuti, a principios de septiembre, argumentando razones de salud.
Una semana después, y antes de que la sala Acusadora resolviera imputarlo y desvincular a los otros dos miembros del Tribunal, la gobernadora Ríos resolvió rechazar la renuncia de Ricciuti. Según trascendió en ese momento, la determinación había sido adoptada en función de que las razones de salud expuestas por Ricciuti como motivo de su alejamiento no resultaban coincidentes con los que denunciara públicamente Luís Augsburger, quien había señalado que la renuncia de su defendido había sido producto de presiones políticas luego de que fracasara un pedido de dinero para desactivar el proceso de enjuiciamiento. A entender de Martinelli, las razones esgrimidas por Ríos carecen de sustento legal por lo que la renuncia de Ricciuti tiene pleno efecto.
La cuestión no resulta menor, ya que en caso de que la Corte comparta este criterio el juicio político quedaría sin efecto por cuanto ese proceso alcanza al Gobernador, el Vicegobernador, los Ministros, los miembros del Tribunal de Cuentas y el Fiscal de Estado, pero siempre y cuando estén ocupando sus cargos, extremo, que a entender de la defensa de Ricciuti, no se cumpliría ya que aquél renunció al cargo antes de que hubiere habido acusación en su contra.