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a jornada comenzó alrededor de las 14 con una hamburgueseada entre los presentes y charlas varias entre pilotos. Al mismo tiempo, se preparaban las máquinas para la competencia a disputarse. La misma constaba de dos finales de 20 vueltas cada una.
Un excelente pelotón de 6 máquinas de 12 kilos de peso y propulsados en su gran mayoría con motores de hasta 30.5c.c. Con unos furiosos 5 hp y tracción trasera hicieron una primera parte de la carrera en forma prolija y continua.
Al transcurrir las vueltas, comenzaron los despistes, toques y maniobras de sobrepaso haciendo que sus pilotos no logren soportar la presión generada por sus contrincantes, culminando con algunas máquinas entrelazadas en las cubiertas de contención y delimitación del circuito.
En esta primer final, y con un andar muy parejo, Pablo Noailles picó en punta seguido por Mario Almonacid, luego José Luis González, quienes no le perdonaban ni un centímetro de cuerda al puntero. Más atrás y en una lucha a capa y espada, venían Pablo Labat, Amadeo Ceravolo y Matías Rodríguez. Ceravolo estaba complicado en las zonas de curvas, ya que la electrónica de su Rovan 26cc no recibía buena señal, impidiéndole girar en los momentos exactos, haciendo que su andar no sea como el de costumbre. Promediando la octava vuelta de carrera, Labat salía muy exigido de una curva veloz, tocaba una de las vallas de seguridad y rompía el servo de dirección, perdiendo toda posibilidad de continuar esta serie. Rodríguez aprovecha las malas rachas de sus oponentes más próximos y se encolumnaba al fondo del pelotón de punta. Para ese momento ya transcurría la vuelta 14 y las posiciones en el frente no se habían modificado demasiado, pero el ritmo no caía y los autos giraban cada vez más fuerte.
El ultimo sprint de la serie encontraba una pelea palmo a palmo entre Noailles y Rodríguez; no apta para cardíacos, recibiendo la bandera a cuadros en primera ubicación Rodríguez, escoltado por Noailles a escasos 15 centímetros de distancia. Finalizaba en la tercer ubicación del podio Ceravolo.
Para la segunda final, y con todos los autos en grilla de largada, la cosa fue aún más pareja que en la primer competencia. En esta oportunidad el que picaba en punta era Rodríguez, haciendo una pequeña diferencia con su perseguidor más próximo que era Noailles, quien a su vez era escoltado por Ceravolo, González, Almonacid y Labat cerrando el pelotón.
Lo mas divertido ocurría en el pelotón del medio, donde Ceravolo, González y Almonacid se cambiaron las posiciones en mas de 10 oportunidades, circunstancia que hizo que el trabajo de quien llevaba la planilla de posiciones (Agustina) fuera más complicado que desarrollar la teoría de la relatividad sobre un fósforo.
Labat, volvía a tener la mala fortuna de golpear su auto contra un pozo, motivo de que una de las piezas fundamentales de la dirección se rompiera dejámdolo fuera de competencia hasta el domingo que viene. En la punta no hubo mayores sobrepasos logrando nuevamente la primer ubicación Matías Rodríguez, seguido por Noailles y en el tercer escalón del podio Ceravolo quien declaraba que le había resultado muy difícil seguir el ritmo de la punta con el problema de la electrónica que lo perjudicó durante toda la tarde.
De esta manera, se dio por finalizada la primer Baja Endurance de Tierra del Fuego, con el firme proyecto de hacer en un futuro no muy lejano una nueva competencia de larga duración, pero esta vez, de 1 hora ininterrumpida de competencia.
Para finalizar, todos los pilotos agradecieron la labor de quien les llevó las planillas de tiempos y posiciones, brindándole un fuerte aplauso a Agustina Bembibre.