a Comisión de Auxilio recibió alrededor de las 14 el aviso de que un guía había sufrido un probable paro cardíaco en Ojo del Albino. La emergencia requería llegar con rapidez hasta el lugar y trasladar al hombre hacia Ushuaia, pero las condiciones meteorológicas complicaron el operativo y estuvieron cerca de impedir la evacuación.
Roberto Valdés, piloto de la empresa HeliUshuaia e integrante de la Comisión de Auxilio, explicó que al momento de recibir la alerta todo el personal se encontraba en el hangar, lo que permitió comenzar enseguida con los preparativos. “Sabemos que este tipo de cuestiones, donde está el tema cardíaco de por medio, prima la velocidad. Enseguida alistamos el helicóptero y lo tuvimos lo más rápido que pudimos a disposición para salir”, señaló.
El helicóptero despegó cerca de las 14.30 con personal de Salud. Al llegar encontraron viento norte, voladeros y luz plana, pero lograron aterrizar para que el equipo médico pudiera asistir al guía y continuar las maniobras de reanimación que ya se estaban realizando.
Las condiciones empeoraron durante la permanencia en la montaña. El viento alcanzó entre 30 y 40 nudos, cerca de 70 kilómetros por hora, y la posibilidad de continuar el vuelo comenzó a reducirse. Valdés relató que “estuvimos a punto de abandonar la extracción. Yo estaba a punto de tomar la decisión de volver, por eso les había pedido a los chicos que se apuren a subir lo más rápido posible, porque realmente se había puesto difícil arriba”.
El equipo consiguió completar la evacuación y cerca de las 15 emprendió el regreso. El vuelo hasta Ushuaia demandó entre siete y diez minutos y una ambulancia esperaba la llegada del helicóptero para trasladar al guía a la clínica. Pese a la asistencia y las maniobras de reanimación, el hombre falleció.
El operativo también requirió adaptar el helicóptero antes de la salida. La aeronave se utiliza habitualmente para vuelos turísticos y está configurada con asientos para pasajeros, por lo que ante una emergencia deben retirarlos, preparar el lugar para el médico y disponer el combustible necesario para el vuelo.
Valdés explicó que esa preparación forma parte de los tiempos de respuesta, junto con el traslado hasta el aeropuerto de los rescatistas y del personal sanitario. “Siempre tenés 20 minutos, 30 minutos entre que está la comunicación y están todos prestos para poder partir. Estos son los tiempos reales, no hay otra”, sostuvo.
La empresa cuenta además con un avión sanitario y ambas aeronaves pueden ser utilizadas ante emergencias. En el caso del helicóptero, su condición de bimotor permite emplearlo para este tipo de operaciones, aunque cada salida depende también de las condiciones meteorológicas y de la seguridad de quienes participan del rescate.
En Ojo del Albino, el fuerte viento estuvo cerca de impedir el regreso con el guía, pero el equipo logró completar la extracción antes de que las condiciones empeoraran. Valdés expresó sus condolencias a la familia y remarcó que hicieron todo lo posible para asistirlo.