n vistas de que hasta el momento no disminuyó el número de casos de coqueluche (o tos convulsa) en Tierra del Fuego, las autoridades del Ministerio de Salud solicitaron una nueva carga de medicamentos, con 9 mil dosis, con la cual se buscaría hacerle frente al brote epidémico que afectó a toda la provincia. La Dirección de Epidemiología notificó ayer 40 casos de coqueluche confirmados en Ushuaia y que otras 226 personas estarían bajo la lupa; mientras que en Río Grande hay 73 sospechosos y 7 positivos. Señalan que uno de ellos es oriundo de la comuna de Tolhuin.
En ese sentido, la directora del área, Aurora Grassi, dijo que sería normal que las notificaciones comiencen a disminuir, aunque por el momento reconoció que los números se mantuvieron el alza. No abstente, la funcionaria recordó que es previsible que se presente un rebrote de la enfermedad durante la época de primavera, tal como lo muestran los fenómenos epidemiológicos habituales.
Por este motivo, las autoridades de Salud solicitaron 5 mil dosis de azitromicina para niños (en jarabe) y 4 mil comprimidos para adultos. En ese sentido, Grassi aseveró que sólo de este modo habrá reservas suficientes para afrontar la contingencia, puesto que los bloqueos –que son aplicados sobre las personas que presentan síntomas y a todos sus contactos– no pueden ser suspendidos. Asimismo, adujo que se espera que el foco de infección en Río Grande siga proliferando, ya que es reciente.
En tanto, ayer quedó inaugurado el gabinete de biología molecular del Hospital Regional Ushuaia, que permitirá, entre otros análisis, hacer los estudios de PCR. A través de este análisis se logra un diagnóstico certero sobre la presencia –o no– de coqueluche. Por este motivo, el próximo 28 arribarán dos referentes nacionales que brindarán una capacitación para el personal del laboratorio hospitalario.
Notable adhesión
En otro orden de cosas, Aurora Grassi destacó el trabajo coordinado logrado entre las áreas de Salud y Educación, puesto que en los establecimientos escolares fueron detectados varios casos sospechosos y esto permitió actuar de manera inmediata sobre los contactos directos de las personas. La directora anotó que de este modo "se corta la trasmisibilidad de aquellos que presentan sintomatologías compatibles con coqueluche", e insistió en que "hay que sumar voluntades y la solidaridad de todas las instituciones y la población en general para superar esta circunstancia".