n vistas al inminente crecimiento del brote de coqueluche (o tos convulsa) que afectó a toda Tierra del Fuego, la Dirección Provincial de Epidemiología realiza en Ushuaia más de 150 bloqueos diarios sobre los casos sospechados y sus contactos. De este modo, se habría suministrado medicación por prevención a más de 4800 personas. Hasta ayer en la capital fueguina había 40 casos positivos y otras 243 personas estarían bajo la lupa; mientras que en Río Grande se registran 86 sospechosos y 7 comprobados. Uno de ellos es oriundo de la comuna de Tolhuin.
La directora del área estadística Aurora Grassi indicó que en la capital "las notificaciones continúan en aumento, pero no con tanta celeridad como ocurrió hace algunos días". No obstante, sostuvo que esta semana el crecimiento fue más rápido que en la ciudad del norte.
Por otra parte la funcionaria remarcó que es importante que la población que fue medicada como caso sospechoso, y ya ha sido analizada, a los 21 días de la primera toma de muestra debe concurrir a un una segunda extracción de sangre, puesto que "sólo de este modo podrá cerrarse el caso".
En diálogo con el diario del Fin del Mundo, la entrevistada evaluó que tenemos un contexto geográfico que "beneficia el control y exhaustividad en los registros", y adujo que es difícil que se haya desarrollado un trabajo similar en otras provincias que actualmente están en brote. En este punto destacó el trabajo desarrollado por agentes de salud afectados al operativo sanitario.
Prevención
Asimismo, adujo que es importante reforzar medidas prevención, al anotar que registraron casos donde hubo que hacer un segundo bloqueo, ya que hubo personas que terminaron la toma de medicación y volvieron a ser contactos de otros casos. En ese sentido, Aurora Grassi insistió en que las personas que presentan síntomas deben concurrir las instituciones de salud para recibir medicación. En este caso, los indicadores de la tos convulsa son: tos paroxística, repentina (entre 5 y 10 tosidas), los niños se ponen azulados, vomitan y pueden presentar fiebre.
Estas personas deben permanecer aisladas y, sobre todo, evitar el contacto con niños pequeños, ya que la enfermedad en ellos puede dejar serias consecuencias. Los contactos del caso confirmado sólo deben recibir la medicación por prevención, y continuar con sus tareas habituales, mientras no presenten síntomas.
Inmunización
En tanto, la población debe completar los esquemas de vacunación de los niños, para impedir la propagación de la enfermedad. En este caso, debe suministrarse la vacuna cuádruple, que es parte del calendario nacional, que se aplica en 5 dosis. Los padres deberán llevara los chicos a los centros de salud y los hospitales públicos para que sean provistos de las dosis faltantes; y ante la menor sospecha de esta enfermedad no se debe dudar en consultar inmediatamente al pediatra.