l anhelo de todo jugador es poder contar con la oportunidad de emigrar a una competición superior y demostrar todas las cualidades que porta. Tal es el caso de Matías "Lagarto" Avendaño, salonista de 20 años, que parte con una mochila cargada de ilusiones y goles rumbo a All Boys, equipo que milita en la Primera "B", segunda categoría del fútsal AFA.
En una gran cantidad de ocasiones hemos visto al goleador de Luz y Fuerza lucir la camiseta de la Selección de Ushuaia, tanto en Juveniles como Mayores, exponer lo mejor de sí e inflar las redes rivales con todo su potencial ofensivo. A partir de mañana, el "Lagarto" exhibirá sus goles (que vaya si fueron muchos, 49 en el último certamen de fútsal oficial de la Federación Ushuaiense) en el conjunto porteño, cuando inicie el período de entrenamiento previo al torneo junto a sus nuevos compañeros.
En un diálogo con el diario del Fin del Mundo, Matías Avendaño detalló cómo se llevó a cabo su pase al club Albo y los porqué de su decisión, dejando de lado un ofrecimiento de Argentinos Jrs.
"La posibilidad surge a través de un amigo que está jugando en All Boys, Ramiro Correa. El DT Cristian Peratta había consultado sobre mi juego al enterarse que me iba a continuar mis estudios a Buenos Aires (N. de R.: se va a estudiar Educación Física en G.E.B.A.); me llamó y me hizo una propuesta", contó.
Varios equipos de Buenos Aires centraron sus miradas en el artillero ushuaiense: "Tenía una oferta, también, para ir a América del Sur y por intermedio de Gustavo "Bocha" Ferreiro existía un contacto con Argentinos. La verdad que me interesó mucho la intención del técnico de All Boys y lo vi muy convencido con su proyecto. La idea es sumar gente con el objetivo de ascender, porque se trata de un equipo que se encuentra en la segunda división".
Con una amplia convicción en sus palabras y gestos evidentes de satisfacción, sostuvo que "aspirar a un campeonato y progresar futbolísticamente fue lo que más me sedujo. Además me brindan una pensión y comida, que es una ayuda muy importante para toda la familia".
"Estuve hablando con varios jugadores y con Peratta mismo, y él me dijo que es un fútbol más rápido; la pelota es un poco más grande y las canchas poseen dimensiones mayores. Trataré de ponerme bien físicamente para poder estar a la altura del fútsal AFA", manifestó en referencia al paso a un fútbol sala ajeno en estas latitudes.
En cuanto al comienzo de la preparación junto a sus compañeros, puntualizó: "Vamos a hacer una pretemporada de aproximadamente dos meses, iniciando los entrenamientos este jueves -por mañana-. Esperamos trabajar duro en esta etapa previa a la competencia, porque ahí está la clave para pelear el título a lo largo del torneo".
Antes de su feliz partida, Matías Avendaño dejó escapar sus emociones y sentimientos hacia unos colores únicos, los del representativo local: "La camiseta de la Selección es a lo máximo que aspira un jugador de la ciudad. Nací en Ushuaia y soy hincha del Seleccionado. Sin dudas, quiero jugar en la Selección y cada vez que me toca vestir la camiseta me la pongo con mucho orgullo".
"Quiero agradecerles a mis padres y a mis amigos porque siempre me acompañaron en todo momento. Fue todo muy rápido, sinceramente, me sorprendió muchísimo. Es un objetivo muy grande, algo que siempre soñé y Dios quiera que me vaya bien. Prometo esfuerzo y sacrificio para lograr la meta trazada". Ojalá así sea, porque no sólo es el deseo de Matías Avendaño, sino que de todos los amantes del fútbol de salón ushuaiense.