E
l intendente de Ushuaia, Federico Sciurano, visitó la Carpa de la Dignidad, espacio que año tras año monta en Río Grande en Centro de Veteranos de Guerra Malvinas Argentinas.
Estuvo acompañado por el secretario de Gobierno de la Municipalidad, Oscar Rubinos, y a su arribo fue recibido por Atilio González, titular del Centro de Veteranos de Guerra Malvinas Argentinas.
Luego de las presentaciones de rigor, Sciurano hizo pronta entrega de un cuadro que en su interior contenía un rosario que fue bendecido por el Papa Francisco hace algunas semanas, cuando el Intendente visitara el Vaticano junto a excombatientes de todo el país.
Por su parte, los Veteranos de Guerra hicieron entrega de una bandera alusiva a la vigilia que tradicionalmente organizan. Mientras Sciurano y los anfitriones dialogaban cientos de estudiantes de escuelas primarias y secundarias de la ciudad recorrían la carpa.
Con posterioridad, Sciurano visitó cada uno de los stands que componen la muestra que se emplaza dentro de la Carpa de la Dignidad y felicitó una vez más a los organizadores del evento, al tiempo que les auguró una vigilia cargada de fervor patriótico.
Sciurano: “Reclamo en paz y civilidad”
Al concluir el encuentro con los excombatientes, Federico Sciurano expresó que “vengo de tener una experiencia increíble hace un par de semanas en el viaje al Vaticano, no solo por haber conversado con el Papa sobre lo que significa Malvinas para la Argentina, sino además porque pude hacer el viaje con un grupo de familiares de caídos en Malvinas y escuchar la emoción de madres y padres de sus hijos, y reconociendo la grandeza que han tenido, de alguna manera nos hace darnos cuenta de que es necesario que una nueva generación se empiece a hacer cargo del reclamo por las islas”.
Además, aseveró que “como dijo el Papa, la recuperación debe ser siempre en el marco de paz, de civilidad que de alguna manera nos permita tener la expectativa de lo que significa reclamar lo que es nuestro. Acá tiene que haber sentido común y justicia”.
Finalmente, manifestó que “no hace falta normativa internacional para darse cuenta que Gran Bretaña no puede ser nunca soberana en Malvinas cuando están a más de 14 mil kilómetros de las islas. Esto, de alguna manera, nos motiva a todos a tomar la posta y la antorcha que los veteranos de guerra hoy lleva y comprometer a las generaciones venideras para que lo sigan haciendo”.