ste día, a los 88 años, fallece en París la antropóloga franco americana Anne Chapman, quien desarrolló un trabajo relevante en la divulgación de las características culturales de los pueblos originarios fueguinos.
Sus estudios formativos los realizó en la Universidad de Columbia y, luego, en la Sorbona, donde consolidó su capacitación científica como discípula de Claude Levi-Straus. Allí, integró el Centro de Investigaciones Científicas de Francia y del Museo del Hombre de París.
En 1964 llegó por primera vez a Tierra del Fuego y conoció a Lola Kiepja, quien conservaba gran parte de los hábitos milenarios de su pueblo selk´nam. Vivía en las cercanías del lago Fagnano, donde pasaba gran parte del día tejiendo canastas. Chapman estableció una amistosa relación y la recordó así: “Lola sabía que era la única que podía dar a conocer los cantos selk`nam y, a pesar de su dolor por la pérdida de sus doce hijos, casi todos de adultos, tenía momentos de alegría. Ella trasmitía sus conocimientos con la idea de que eran para mi patrón, para ella todos tenían un patrón. No sabía que no lo tenía, el único que podía ser considerado así era (Claude) Levi Straus…, Lola decía que eran para los del norte, para los tehuelches que eran a los únicos que concebía en ese lugar”.
Este vínculo se truncó por la muerte de Lola. Pero sus búsquedas continuaron y los escasos sobrevivientes de las matanzas y epidemias fueron sus interlocutores. Ángela Loij se convirtió en su principal fuente informativa.
En la entrevista que tuvo con este cronista, tal vez la última, recordó a Cristina Calderón –última exponente de la etnia yagán- de Puerto Williams. “Siempre que estoy en Tierra del Fuego voy a visitarla”. El afecto que supo construir con los entrevistados permite imaginar su trato con Lola, Ángela o Garibaldi. “Su nieta casi todas las semanas me llama por teléfono, ahora está en Alemania investigando en los archivos de Gusinde, se casó con un alemán que vivía en Puerto Williams, tuvo un niño y se fue a Europa. También tuvo en su recuerdo a doña Enriqueta, “era muy buena, yo la quería…”.
Su trascendente obra incluye libros como “La isla de los Estados en la Prehistoria” y “Darwin en Tierra del Fuego”, pero sobre todo sus dos grandes textos: “Fin de un mundo. Los selk´nam de Tierra del Fuego” y “Hain. Ceremonia de iniciación de los selk´nam de Tierra del Fuego”.