El ‘Gallego’ Soto evita ser fusilado y llega a Punta Arenas
EL 14 DE DICIEMBRE DE 1921

El ‘Gallego’ Soto evita ser fusilado y llega a Punta Arenas

14/12/2020
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uego de eludir la represión desatada en Santa Cruz, el español Antonio ‘Gallego’ Soto Canalejo es protegido por militantes magallánicos. “El 14 de diciembre, luego de cinco interminables días, perseguido por el ejército y carabineros de Chile, los compañeros de la Federación Obrera escondieron a Soto. Luego fue llevado en una goleta a Punta Arenas” (Carlos Vega Delgado. Revista Impactos N° 45. Punta Arenas, 6/6/1993).
Soto había sido uno de los dirigentes obreros más destacados de la Sociedad Obrera de Río Gallegos y de la huelga de peones que generó una represión sangrienta por parte de los militares, comandados por el teniente coronel Héctor Benigno Varela.
Durante 1921, se desató la gran huelga de obreros patagónicos, protagonizada por los peones rurales, ante la negativa de los estancieros a cumplir con un convenio firmado con anterioridad, y en solidaridad con los sindicalistas presos.
El anarquista Soto “dirige personalmente el levantamiento de las peonadas del sur de Santa Cruz” que “termina con la asamblea de la estancia La Anita”.
Ante el recrudecimiento del conflicto, el gobierno presidido por Hipólito Yrigoyen encomendó a Varela y sus soldados que imponga el fin de la huelga. Los militares, para ahogar la protesta, comenzaron a ejecutar masivamente a los huelguistas consumando más de un millar de fusilados.
‘La Anita’ fue unos los puntos más combativos de la huelga. Allí, Soto planteó en la asamblea de peones que no eran confiables las propuestas negociadoras de Varela y que los colegas que le habían creído terminaron ejecutados. Exhortó a que no se rindieran: “¡Ganemos el monte compañeros! Desde ahí podemos parlamentar y conocer sus intenciones”. Trató de que todos se salvaran, pero la asamblea se dividió y el ‘Gallego’ junto a cincuenta de sus compañeros decidieron trasponer la frontera. Esa estancia fue escenario de la mayor represión, con centenares de fusilados.    
“Soto era un hombre leal con sus compañeros, buen orador, que explicaba con razonamiento bien elaborado cuando había que tomar una decisión y que no trataba de imponerse con la fuerza o porque él supiese más que los asambleístas” (Declaración de un empresario a Osvaldo Bayer).
Soto se radicó en Punta Arenas y ahí falleció el 11 de mayo de 1963.
Varias calles patagónicas llevan su nombre, recordando la heroica huelga de 1921 y la sangrienta represión que terminó con ella.

Autor : Bernardo Veksler
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