l SUTEF volvió a dar cátedra… de cómo cortar calles y montar una toldería, todo bajo la noble bandera de “defender la educación pública”. Ironías de la vida: los mismos que dicen velar por el futuro de los niños, les enseñan en la práctica que el respeto a los demás ciudadanos es optativo. Mientras muchos se las ingenian para llegar a sus trabajos, los gurúes de la pedagogía sindical convierten la vía pública en su aula magna de obstrucción. ¿El temario? Derechos selectivos, donde solo valen los propios. Quizás la lección oculta sea que la convivencia democrática funciona solo cuando uno impone el ruido más fuerte. Y así, entre pancartas, patoteadas y “muy ingeniosos” cánticos de cancha, el mensaje es claro: el derecho a circular, trabajar o simplemente vivir tranquilo… queda reprobado. Todo sea por la épica sindical, la que se empeña en terminar dictando clases magistrales de egoísmo.