Arakur y el Municipio proyectan una reserva natural de 175 hectáreas
Preservación ambiental urbana

Arakur y el Municipio proyectan una reserva natural de 175 hectáreas

Una reserva ambiental de gran escala busca consolidarse en Ushuaia, integrando tierras fiscales y privadas bajo un esquema de custodia firmado entre el Municipio y el grupo empresario del Hotel Arakur. El acuerdo incluye compromisos de inversión en servicios para visitantes, libre acceso peatonal y un mecanismo legal que impide cualquier intento de apropiación.
30/12/2025
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l grupo empresario a cargo del Hotel Arakur custodiará algo más de  70 hectáreas de tierras fiscales ubicadas en el sector norte del Cerro Alarken, en el marco de un convenio firmado con el Municipio de Ushuaia. Esas tierras se incorporarán a las 105 hectáreas de su reserva natural privada, conformando un área protegida de 175 hectáreas. El acuerdo incluye inversiones en infraestructura de uso público y establece cláusulas específicas de preservación, uso libre para residentes y renuncia expresa a derechos de propiedad.

“Esto arrancó en 2005 con la compra de una parcela de 180 hectáreas a la familia Pastoriza”, explicó Esteban Abolsky, director general de Arakur. En 2006, el grupo presentó un plan maestro de desarrollo con estudios de impacto ambiental y definió dividir el terreno en dos partes: una para reserva ambiental y otra para urbanización planificada. “Más de 100 hectáreas fueron destinadas a preservación, y creamos la Reserva Natural Cerro Alarkén”, indicó.

La evaluación ambiental fue realizada por Fundación Vida Silvestre, que identificó cuatro atributos clave: bosque nativo, turbal de altura, praderas en el Arroyo Grande y un mirador natural con vistas panorámicas. “Son sectores de enorme valor ambiental y turístico que merecen ser protegidos”, afirmó Abolsky. La parte restante, carente de recursos sensibles, fue proyectada como urbanización. “La primera etapa fue aprobada en 2018 y esperamos comenzar la preventa en 2026”, adelantó.

El convenio con el Municipio tiene antecedentes en acuerdos firmados en 2007. En ese entonces, el grupo propuso reutilizar un antiguo camino de acceso para minimizar el impacto ambiental y mejorar la seguridad. “La traza original llegaba a una cantera ilegal que saneamos al construir el nuevo acceso. Fue más seguro, más recto, y permitió resolver un problema histórico”, explicó. Ese acuerdo también habilitó el paso peatonal a través del predio privado hacia el sector municipal. “Fue un beneficio mutuo: nosotros obtuvimos acceso seguro, y los residentes, un paso hacia el Valle del Río Chico”, destacó.

El acuerdo establece que las 70 hectáreas fiscales seguirán siendo propiedad municipal, pero serán gestionadas por el grupo Arakur bajo criterios de conservación. “Volvimos a llamar al equipo técnico de la Fundación Vida Silvestre. Confirmaron el valor ambiental del faldeo del Cerro Cortés, las cascadas y los bosques de guindos en la confluencia del río Chico y el Arroyo Grande”, detalló.

Entre los compromisos asumidos, el grupo deberá construir infraestructura pública como portal de ingreso, estacionamiento, centro de visitantes, baños y senderos señalizados. “También nos comprometimos a construir un corral para caballos. Es una demanda de los vecinos del Valle de Andorra y mejora la seguridad vial en la zona”, afirmó. El plan también contempla conectividad Wi-Fi, señalética y un sistema de senderos diferenciados. “Queremos senderos específicos para peatones, bicicletas y caballos. El diseño ya está en el anexo del convenio”, agregó.

Uno de los puntos centrales del acuerdo es la gratuidad del acceso peatonal. “Está escrito taxativamente: no se cobrará entrada a quienes ingresen caminando, ni a la reserva municipal ni a nuestro predio”, sostuvo. La misma política se aplicará al uso de bicicletas. “Hoy no tenemos senderos preparados para bicicletas, pero está dentro del proyecto, incluso con alquiler desde el centro de visitantes”, adelantó.

En el caso del ingreso vehicular, se contempla la posibilidad de establecer un sistema tarifado. “Tal vez cobremos por el estacionamiento. No es una decisión tomada, pero es una herramienta válida para ordenar el uso, como ocurre en muchos espacios públicos”, aclaró. En todos los casos, la prioridad será garantizar el uso libre y seguro de los espacios naturales.

El convenio firmado incluye una cláusula legal que impide cualquier intento de apropiación futura de las tierras. “Solicitamos nosotros quedar exentos del pago de tasas e impuestos. Es una forma explícita de evitar que algún día alguien diga que tenemos derecho a usucapión. No queremos apropiarnos de tierras fiscales”, enfatizó Abolsky.

La reserva se vincula directamente con otra área protegida de reciente creación. “En diciembre de 2023 se constituyó la Reserva Provincial Hídrica y Turística del Vinciguerra y Valle del Río Chico. Para acceder a ella, se pasa por la Reserva Cerro Alarkén”, indicó. En ese sentido, el grupo ya dialoga con la Provincia para extender los servicios de la reserva hacia el norte. “Todavía no está firmado, pero queremos aplicar el mismo modelo de gestión y provisión de servicios en esa área también”, señaló.

La propuesta se enmarca en un modelo de cooperación público-privada, similar al padrinazgo de espacios naturales que existe en otras regiones. “Queremos que la gente venga. No somos un campo rural cerrado: somos un desarrollo turístico con vocación ambiental y comunitaria”, afirmó. Si bien el convenio con el Ejecutivo ya fue firmado, su aplicación plena depende ahora de su ratificación en el Concejo Deliberante.

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