n equipo de investigadoras argentinas identificó y describió dos nuevas especies de hongos del género Cyttaria, organismos comestibles asociados históricamente a los bosques de lenga y conocidos en la región como “pan de indio” o “llao-llao”. El trabajo fue publicado en la revista científica internacional Mycological Progress de la Springer Nature, donde confirma que ambas especies son endémicas de la Patagonia.
Las nuevas especies, denominadas ‘Cyttaria gamundiae’ y ‘Cyttaria pumilionis’, fueron reconocidas a partir de un exhaustivo análisis morfológico y genético que permitió diferenciarlas de otras variedades previamente agrupadas bajo una misma clasificación. El estudio se basó en muestras recolectadas en distintas provincias del sur argentino, entre ellas Tierra del Fuego, donde estos hongos crecen de manera silvestre sobre ramas de lenga (Nothofagus pumilio).
Según explicaron las autoras, el género Cyttaria posee una fuerte vinculación ecológica con los bosques andino-patagónicos y forma parte del patrimonio biocultural de las comunidades del sur. En ese sentido, el trabajo precisó que la identificación de especies pseudocrípticas —visualmente similares pero genéticamente distintas— solo fue posible mediante técnicas modernas de secuenciación molecular, combinadas con observaciones de campo de largo plazo.
Tierra del Fuego constituye uno de los ambientes clave para la conservación de estas especies, debido a la extensión y continuidad de sus bosques subantárticos. En ese contexto, las investigadoras señalaron que la presencia de especies únicas refuerza el valor estratégico de estos ecosistemas frente al avance del cambio climático y las presiones ambientales.
Además del aporte taxonómico, la investigación amplía el conocimiento sobre la evolución del género Cyttaria en el hemisferio sur y su relación con los árboles del género Nothofagus. Los resultados también tienen implicancias para futuros estudios sobre uso tradicional, biodiversidad y manejo sustentable de los bosques fueguinos.
La publicación incluye descripciones detalladas, claves de identificación y análisis filogenéticos que formalizan el reconocimiento de las nuevas especies a nivel internacional. De esta manera, el hallazgo posiciona a la Patagonia —y particularmente a Tierra del Fuego— como una región de alto valor científico por su biodiversidad fúngica aún poco explorada.
El trabajo, realizado por especialistas del CONICET y universidades nacionales, subraya la importancia de sostener la investigación científica en territorios australes, donde todavía persisten especies desconocidas para la ciencia y fundamentales para el equilibrio de los ecosistemas locales.