l Consejo Federal Pesquero resolvió hacer lugar a la justificación de inactividad comercial por un período superior a los 360 días del buque Centurión del Atlántico, perteneciente a la firma Estremar SAU, luego de analizar la documentación vinculada a la reparación de su motor principal.
La embarcación, considerada la primera de la flota nacional con tecnología de propulsión híbrida, debió ser remolcada en julio de 2025 hasta Bélgica tras detectarse una falla técnica en su motor. La intervención se realizó en la ciudad de Gante, próxima al puerto de Zeebrugge, donde tiene sede el fabricante del equipo.
Según informó la empresa, la complejidad de los trabajos obligó a retirar el motor principal del buque, trasladarlo a la planta industrial del fabricante para su reparación y posteriormente reinstalarlo a bordo. Durante la estadía en el astillero europeo, especialistas llevaron adelante tareas técnicas sobre el impulsor de 7.065 HP, además de ensayos de navegación con monitoreo informático para verificar el correcto funcionamiento del sistema.
Estremar presentó ante el Consejo Federal Pesquero el cronograma de reparaciones, facturas de gastos, certificaciones de los trabajos realizados y demás documentación exigida por la normativa vigente. Tras evaluar esos antecedentes, el organismo aceptó la justificación de la inactividad comercial prolongada.
Inicialmente, la compañía había estimado que el reinicio de las operaciones se concretaría el 2 de febrero. Sin embargo, mediante una nota aclaratoria posterior, el apoderado de la firma comunicó que el buque había retomado su actividad comercial el 12 de enero de 2026, acompañando la documentación respaldatoria correspondiente.
El Centurión del Atlántico es una de las incorporaciones más relevantes de la flota pesquera nacional en los últimos años. Con 118 metros de eslora y una inversión cercana a los 45 millones de dólares, fue diseñado para operar con tecnología de propulsión híbrida de última generación, orientada a reducir el consumo de combustible, disminuir emisiones contaminantes y optimizar las horas de funcionamiento de los generadores diésel instalados a bordo.
Además de su innovación tecnológica, el buque cuenta con capacidad para elaborar surimi y merluza negra a bordo, con un esquema de aprovechamiento integral de la captura. Ese modelo productivo apunta a maximizar el valor agregado en origen y a mejorar la eficiencia operativa en alta mar.
La salida temporaria del Centurión del Atlántico se produjo en el marco de un proceso que, según la empresa, respondió a criterios de calidad operativa y sostenibilidad. Con la reparación concluida y el aval del Consejo Federal Pesquero, la embarcación volvió a integrarse a la actividad comercial desde el puerto de Ushuaia.
La decisión del organismo garantiza que el período de inactividad, derivado de una reparación técnica mayor, no afecte la situación administrativa del buque dentro del régimen pesquero nacional. Con ello, el Centurión del Atlántico retoma su participación en la actividad extractiva con el objetivo de operar en condiciones técnicas óptimas y bajo los estándares previstos para la flota de gran porte.